Vecinos y vecinas de plaza Honduras y Blasco Ibáñez han entregado este lunes por registro de entrada del Ayuntamiento de València un escrito dirigido al alcalde Joan Ribó con más de 900 firmas para mostrar su malestar y oposición al recorte de terrazas de los bares de la zona porque consideran que «es es injusto y que los problemas de nuestro barrio no se solucionarán de esta forma». En este documento también piden una reunión personal con Ribó para abordar este tema y que «les escuche».
«Le hemos traído 929 firmas para demostrar el apoyo de una importante cantidad de los vecinos del barrio a las terrazas, a las que acudimos para disfrutar de nuestro tiempo de libre. Muchos somos jubilados y nos hacemos compañía en los bares o bajamos a leer el periódico, otros nos reunimos con nuestras familias en los bares del barrio para celebrar algún acontecimiento y muchos tenemos hijos que trabajan en ellos y su sueldo depende de que sigan abiertos» explican en el escrito.
Del mismo modo, aseguran que tienen «muy claro» el problema del barrio y que «no son las terrazas las que provocan las molestias y los problemas que tiene el barrio y sufrimos». «Llevamos años sufriendo y preocupados por las molestias que ocasionan los jóvenes que hacen botellón, inseguridad en las calles a partir de ciertas horas y otros conflictos que no nos dan tranquilidad y esto no se acabará con pintar rayas de color en las terrazas de los hosteleros, a lo que conocemos y consideramos como del barrio».
Además, señalan que cuando el Ayuntamiento desalojó el botellón de la zona universitaria de Tarongers fue cuando «empezaron realmente los problemas, porque los jóvenes vinieron aquí ocupando sus calles, plazas y generando molestias. Incluso hemos visto algunos casos de peleas o robos o cuando los bares estaban cerrados en el Covid los follones por las noches y altercados aumentaron y ya lo denunciamos».
En este sentido, piden en la carta que Ribó les atienda personalmente para contarle «en primera persona» los problemas del barrio de Honduras que les afecta como vecinos, así como «nuestra preocupación si cierran los bares porque les reducen o quitan las terrazas». Asimismo vuelven a insistir en que el problema no son las terrazas si no el botellón y las fiestas en los pisos de estudiantes. «No hay derecho a que paguen justos por pecadores».




