Científicos suizos han identificado qué neuronas permiten recuperar la movilidad después de sufrir una lesión en la médula espinal. Han estudiado el caso de nueve personas con parálisis a quienes aplicaron, en un ensayo clínico, estimulación eléctrica peridural. Todas recuperaron, con distintos grados, la marcha.
El conocimiento obtenido del estudio de estos casos sumado a experimentos realizados con ratones les ha permitido descubrir un grupo concreto de neuronas en la médula espinal que tienen un papel clave en la recuperación de la capacidad de caminar.
Estos resultados, que se presentaron ayer en Nature, abren la puerta a poder realizar terapias individualizadas a medio plazo que permitan manipular esas neuronas, regenerar la médula espinal y restaurar la marcha en personas con paraplejía.
Se calcula que cada año se producen entre 40 y 80 casos de lesión medular por cada millón de habitantes, la mayoría de los cuales están causados por traumatismos.
La médula espinal forma parte del sistema nervioso central y es la principal vía de acceso del cerebro a la información procedente del resto del organismo; también envía órdenes para regular movimientos.
Cuando se produce una lesión, esa conexión nerviosa se ve alterada, y es lo que provoca parálisis y dificultades de movimiento.
En este trabajo, llevado a cabo por el grupo de Grégoire Courtine, del hospital universitario de Lausana, en Suiza, líder mundial en regeneración medular, nueve personas con paraplejía en distintos grados se sometieron a estimulación eléctrica epidural dirigida al área que controla el movimiento de las piernas.
Los investigadores observaron que, de forma inmediata, los pacientes lograban recuperar parte de la función motora. Algunos se beneficiaron más y otros, en cambio, menos de esta terapia y las sesiones de rehabilitación. Pero todos seguían mostrando avances en su movilidad cinco meses después de haber terminado el estudio.
En los trabajos de investigación previos, realizados en colaboración con la neurocirujana Jocelyne Bloch, lograron que nueve pacientes paralizados por una lesión de la médula espinal pudieran volver a caminar —con ayuda de andadores y muletas—, tras introducirles implantes de estimulación eléctrica.
Estos voluntarios “se sometieron a una estimulación eléctrica epidural selectiva de la zona que controla el movimiento de las piernas pudieron y pudieron recuperar parte de la función motora”, especifican los autores.
En el nuevo estudio “hemos demostrado no solo la eficacia de esta terapia en los nueve pacientes, sino también que la mejora de la función motora se mantenía una vez finalizado el proceso de neurorrehabilitación y cuando se apagaba la estimulación eléctrica. Esto sugería que las fibras nerviosas utilizadas para caminar se habían reorganizado”, señala Courtine.
Los autores pensaron que resultaba crucial comprender exactamente cómo se produce esta reorganización neuronal para desarrollar tratamientos más eficaces y mejorar la vida del mayor número posible de personas.
Una propiedad sorprendente de una familia de neuronas
Para ahondar en esta comprensión, el equipo estudió primero los mecanismos subyacentes en ratones. Esto reveló una propiedad sorprendente en una familia de neuronas que expresan el gen Vsx2: mientras que estas neuronas no son necesarias para caminar en ratones sanos, eran esenciales para la recuperación de la función motora tras una lesión medular.
Este descubrimiento fue la culminación de varias fases de investigación fundamental. Por primera vez, los científicos pudieron visualizar la actividad de la médula espinal de un paciente mientras caminaba.
Esto condujo a un hallazgo inesperado: durante el proceso de estimulación de la médula espinal, la actividad neuronal disminuyó durante la marcha. Los autores plantearon la hipótesis de que esto se debía a que la actividad neuronal se dirigía selectivamente a la recuperación de la función motora.
Para probar su hipótesis, el equipo desarrolló una tecnología molecular avanzada. “Hemos establecido la primera cartografía molecular en 3D de la médula de la médula espinal”, destaca Courtine. “Nuestro modelo nos permitió observar el proceso de recuperación con mayor detalle, a nivel neuronal”, señala.
“Nuestro nuevo estudio […] nos aporta un conocimiento muy valioso acerca del proceso de reorganización de las neuronas de la médula espinal”, asegura en un comunicado de prensa Jocelyne Bloch, neurocirujana en el hospital universitario de Lausana, coautora del trabajo.
Y, añade Jordan Squair, del centro NeuroRestore, también coautor del estudio, “abre la puerta a hallar nuevos tratamientos dirigidos para los pacientes con parálisis. Ahora podemos intentar manipular esas neuronas para regenerar la médula espinal”.


