Agentes de la Policía Nacional han detenido en València a un hombre de 39 años como presunto autor de un delito de malos tratos, acusado de retener, atar y amordazar a su exmujer durante cerca de dos días. Según la investigación, le quitó la ropa, las tarjetas bancarias y el teléfono móvil para evitar que pudiera pedir ayuda, mientras la amenazaba de muerte con un cuchillo si no accedía a retomar la relación sentimental.
La denuncia que activó la investigación
La actuación policial comenzó el lunes 11 de agosto, cuando la mujer presentó una denuncia en una comisaría de València. En su declaración, relató que había sufrido agresiones físicas y psicológicas y que había sido retenida en contra de su voluntad por su expareja.
Invitación a comer que derivó en amenazas
Los hechos denunciados ocurrieron el sábado anterior, cuando el presunto autor contactó con la víctima para proponerle conversar e invitarla a comer en su domicilio. Ella aceptó y, una vez allí, le comunicó que después de comer se marcharía al trabajo. En ese momento, el hombre cerró la puerta con llave, le prohibió salir de la habitación y la amenazó de muerte con un cuchillo si no retomaban la relación sentimental.
Durante este episodio, el sospechoso le arrebató el teléfono móvil, las tarjetas bancarias y la ropa, obligándola antes a llamar a su jefe para comunicarle que estaba indispuesta y que no acudiría al trabajo.
Atada y amordazada para impedir que pidiera ayuda
A la mañana siguiente, el detenido salió para comprar comida, dejando a la mujer atada de pies y manos con bridas y con la boca amordazada para impedir que gritara. Según la denuncia, tampoco la soltaba para comer; por la noche, le liberaba una mano, pero mantenía la otra sujeta con una cuerda más larga atada a la pata de la cama para que durmiera así.
Huida y detención del sospechoso
Tras casi dos días retenida, el lunes por la mañana la mujer aprovechó la ausencia del hombre para liberarse y huir de la vivienda, corriendo descalza por la calle para pedir auxilio. Después acudió a dependencias policiales para formalizar la denuncia.
Con la información obtenida, los agentes localizaron rápidamente al sospechoso en su domicilio, procediendo a su detención por un presunto delito de malos tratos en el ámbito de la violencia de género. Posteriormente, pasó a disposición judicial y el juez dictó una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima.

