La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un empresario a un año y nueve meses de prisión por acumular una deuda de 195.158 euros con la Seguridad Social.
La sentencia lo considera autor de un delito de frustración a la ejecución, al haber creado un entramado de sociedades para eludir el pago de las cuotas de sus trabajadores.
Un fraude a través de varias empresas
El tribunal concluye que el acusado utilizó diferentes sociedades, para desviar patrimonio y evitar los embargos de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS).
Estas recibían bienes mientras la principal acumulaba impagos entre 2016 y 2019, que sumaron más de 126.000 euros de principal y casi 70.000 en intereses y recargos.
Condena y condiciones de pago
La sentencia impone al empresario la pena de prisión, una multa de seis meses y la inhabilitación para el sufragio pasivo durante la condena. También le obliga a indemnizar a la TGSS con el total de la deuda.
El fallo suspende la entrada en prisión durante cuatro años, siempre que no delinca de nuevo y cumpla con el compromiso de abonar la cantidad pendiente: tras consignar 55.000 euros, deberá pagar el resto en 47 mensualidades de 1.500 euros y una última cuota de casi 70.000.


