Los colegios profesionales de ópticos-optometristas de la Comunitat Valenciana han alertado de los riesgos de la Conferencia Internacional de Visión Holística, prevista para los días 21 y 29 de octubre en la dársena del Puerto de València. Según denuncian, el encuentro reúne a promotores de la llamada visión natural, un movimiento sin base científica que promete solucionar problemas oculares a través de meditación, autocuración o conexión con las emociones.
Tratamientos sin evidencia
Las entidades profesionales sostienen que bajo el reclamo de la visión natural se venden falsas esperanzas a personas con patologías visuales. El riesgo más inmediato es que algunos pacientes retrasen o incluso abandonen tratamientos médicos y optométricos que sí cuentan con eficacia demostrada. Presentar estas prácticas como científicas induce a confusión, especialmente entre personas que buscan una mejora rápida y pueden no distinguir entre relajación y terapia.
Entre los contenidos que se difundirán, alertan de propuestas potencialmente peligrosas. Citan el llamado sun gazing, mirar directamente al sol, que puede causar daños irreversibles en la retina, como la retinopatía solar, con pérdida permanente de visión central. Ningún profesional sanitario recomienda conductas de este tipo, subrayan.
Los colegios también señalan la presencia de ponentes que aseguran revertir miopía, glaucoma o cataratas mediante supuestos métodos de autocuración. Una de las figuras destacadas es Meir Schneider, que atribuye su recuperación de la ceguera a estas prácticas. Los expertos replican que son afirmaciones consideradas falsas desde el punto de vista científico y recuerdan que estas enfermedades tienen causas fisiológicas complejas que requieren diagnóstico y tratamiento médico o quirúrgico. Difundir lo contrario es irresponsable porque puede llevar a abandonar terapias que sí funcionan.
El programa incluye además talleres de yoga visual, palming poético y ejercicios para mejorar la visión binocular. Los profesionales matizan que estas actividades pueden generar sensación de relajación o bienestar, pero no modifican la refracción ocular ni curan patologías. A su juicio, su ineficacia y potencial peligrosidad se agravan cuando se presentan como alternativa a la atención sanitaria. Las sociedades científicas afirman que ya han trasladado estas preocupaciones al Ministerio de Sanidad.
Llamamiento a las administraciones y recomendaciones
Los colegios COOCV y SOCCV piden a las administraciones ser proactivas en la protección de la salud visual. Aclaran que no se trata de censurar, sino de impedir que se presenten como terapias científicas prácticas que no lo son. Reclaman criterios de veracidad y acreditación sanitaria para cualquier actividad vinculada con la salud visual; de lo contrario, se ampara el intrusismo y el fraude, un problema especialmente grave cuando estos actos se celebran en espacios de gestión pública.
También advierten de la proliferación de coaches visuales sin formación universitaria sanitaria. Consideran necesario regular y sancionar estas prácticas para evitar que se aprovechen de personas vulnerables y para proteger la confianza en los profesionales cualificados.
Como guía para el cuidado de la vista, recomiendan acudir a ópticos-optometristas u oftalmólogos acreditados, mantener revisiones periódicas, usar correctamente gafas o lentes de contacto prescritas, proteger los ojos del sol con gafas homologadas y hacer pausas frente a pantallas. Las entidades reivindican que València sea un referente de ciencia y progreso, y no un escaparate de pseudoterapias que comprometen la salud pública.



