Ruth Merino ha informado de que exigirá este lunes, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), la reforma inmediata del sistema de financiación autonómica y que se concreten más recursos para las comunidades. La consellera ha subrayado que acude a la reunión para defender que el asunto se aborde con urgencia, reprochando al Gobierno que no lo tenga entre sus prioridades.
El encuentro del CPFF supone el primer paso hacia los Presupuestos de 2026, ya que el Ministerio de Hacienda presentará a las autonomías su propuesta de senda de estabilidad para 2026-2028. Ese marco guiará la planificación fiscal de los próximos ejercicios y condicionará la elaboración de las cuentas públicas, por lo que la Generalitat quiere que la financiación autonómica no se trate como una cuestión secundaria.
Merino ha señalado que asistirán al órgano por responsabilidad institucional y que su objetivo es centrar el debate en cómo y cuándo iniciar la reforma. En sus palabras, ‘Asistimos al Consejo por responsabilidad, por respeto institucional’, pero considera que la convocatoria responde, sobre todo, a la necesidad del Ejecutivo de fijar objetivos para proyectar una sensación de normalidad.
Reforma de la financiación, prioridad de la Generalitat
La consellera ha cuestionado que el punto de financiación autonómica figure al final del orden del día, al entender que resta relevancia a un debate que afecta de forma directa a los recursos disponibles para financiar servicios públicos esenciales. Su posición es que la ministra debería detallar cuántos fondos adicionales se pondrán sobre la mesa y marcar una fecha para arrancar la reforma de una vez por todas. Sin ese compromiso, advierte, no habrá avances reales.
Según ha explicado, el Consell defenderá que la reforma no se demore más y que se traduzca en un reparto más justo, algo que considera especialmente necesario para la Comunitat Valenciana. Merino sostiene que la falta de cambios durante los últimos años ha impedido corregir desequilibrios y que esta situación perjudica a los ciudadanos, por lo que reclamará certeza, calendario y cuantías para que las comunidades puedan planificar con estabilidad.
De cara a la reunión, la Generalitat prevé insistir en que la reforma sea inmediata y en que el Gobierno concrete recursos y plazos. Merino ha remarcado que exigirá compromisos claros y que no aceptará un tratamiento simbólico del tema de financiación, al considerar que condiciona el margen de las autonomías en los próximos presupuestos.

