La Policía de Indonesia ha abierto una investigación para determinar si se incurrió en delito en el naufragio del viernes pasado de un barco turístico con seis españoles a bordo. Una pasajera falleció y tres continúan desaparecidos tras ocho días de búsqueda.
La investigación comenzó el miércoles y la dirige la comisaría de Manggarai Oriental, en Labuan Bajo, desde donde se coordina parte del operativo de rastreo en el entorno del Parque Nacional de Komodo. Según el comunicado, los agentes interrogarán a testigos, tripulación y operador. Además, realizarán un examen exhaustivo de la navegabilidad del barco y del cumplimiento de los procedimientos de seguridad marítima. El objetivo es determinar si hubo negligencia o conducta delictiva.
Investigación por la seguridad y la navegabilidad
La embarcación de uso turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar alrededor de las 20.30 hora local del viernes (12.30 GMT) y se activó una búsqueda con lanchas. En el momento del accidente viajaban 11 personas: servicios de salvamento pudieron rescatar a siete —dos españoles, cuatro tripulantes y un guía, estos indonesios— y el lunes se recuperó el cuerpo sin vida de una menor española.
Los tres españoles que siguen sin ser localizados son Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF. También son dos menores: un hijo de Martín y un hijo de Andrea Ortuño, una de las supervivientes. Ortuño es madre tanto de la otra menor rescatada como de la víctima mortal encontrada hace tres días. Ambos adultos contrajeron matrimonio recientemente.
Un informe inicial apuntó a un posible fallo de motor que dejó al barco a merced de las olas. Las autoridades portuarias indicaron que la embarcación zozobró tras el súbito envite de tres grandes olas, de hasta 2,5 metros. Se trató de un fenómeno poco común, mientras navegaba por un estrecho con fuertes corrientes submarinas. En un paso angosto y con corriente, el oleaje puede concentrarse y dificultar el gobierno de un barco sin propulsión.
Entre 2024 y finales de 2025 se registraron al menos 15 accidentes de embarcaciones turísticas en la región, en su mayoría en Padar, Komodo y Rinca, por mal tiempo o problemas técnicos. Esta recurrencia ha llevado a las autoridades a insistir en que los operadores prioricen siempre la seguridad. También deben cumplir los estándares y consultar los partes meteorológicos antes de zarpar.
La investigación ahora en marcha prevé revisar documentación, mantenimiento y equipamiento de seguridad de la embarcación. También evaluarán la preparación de la tripulación y la planificación de la ruta. Todo esto es para esclarecer los hechos y, en su caso, depurar responsabilidades.


