La Unió Llauradora ha detectado en los últimos años una ‘preocupante‘ bajada de los rendimientos de la chufa. Por eso, ha pedido a la Generalitat que elabore un informe específico para analizar el fenómeno. La organización recuerda que se trata de un cultivo emblemático en l’Horta Nord, protegido por la DOP Chufa de València, cuya aportación económica y social ha sido clave para el territorio. Por lo tanto, la pérdida de productividad ya se ha traducido en tensiones sobre la rentabilidad de las explotaciones.
La entidad ha solicitado a la Conselleria de Agricultura que impulse y financie un estudio público. Sería encargado a la Universitat Politècnica de València y contaría con la colaboración del Consejo Regulador de la DOP para analizar en detalle la evolución del rendimiento en toda la superficie amparada. El objetivo es, además de trazar con rigor cómo han cambiado los resultados campaña a campaña, identificar causas agronómicas y económicas. Y también proponer líneas de actuación técnicas, de gestión y de apoyo público que permitan revertir la tendencia y sostener los ingresos del sector.
Un trabajo ‘prioritario’
Francesc Espinosa, responsable del sector de la chufa de La Unió, ha subrayado que este trabajo «debe tener un carácter prioritario«. Esto se debe a que la continuidad del deterioro productivo pone en riesgo la viabilidad futura del cultivo y del tejido agrario asociado en la zona. La entidad incide en que el retroceso de la productividad se suma a otros costes crecientes de las explotaciones. Por lo tanto, estrecha los márgenes y complica la planificación de siembras y rotaciones.
Los datos del periodo 2020-2024 han mostrado una tendencia que ‘requiere un análisis riguroso’. En ese intervalo, la superficie cultivada dentro del ámbito de la DOP se ha reducido un 18,37 %. Mientras tanto, la producción total ha caído un 30,76 %. La diferencia entre ambas cifras indica que la caída no se explica solo por menos hectáreas. Es también por un descenso adicional de la productividad por hectárea que reduce la disponibilidad de tubérculo y presiona los costes unitarios.
Disminución acumulada del 15,13 %
El rendimiento medio ha pasado de 1.388 kg/ha en 2020 a 1.178 kg/ha en 2024, lo que supone una disminución acumulada del 15,13 %. Estas disminuciones han sido especialmente acusadas en 2022 y 2024. Para el campo, esta trayectoria implica menos kilos por parcela y una mayor dificultad para cubrir costes fijos. Sin corrección, esto puede derivar en ajustes de mano de obra, cambios de cultivo o abandono.
Desde el punto de vista técnico, La Unió ha señalado que concurren varios factores: agotamiento y degradación progresiva de suelos e incremento de patógenos de suelo -como nematodos y hongos-. También cambios en material vegetal y rotaciones, impacto del cambio climático -altas temperaturas, olas de calor e irregularidad hídrica- y limitaciones derivadas de la reducción de materias activas fitosanitarias autorizadas. La combinación de estos elementos reduce la resiliencia del sistema productivo y dificulta el control de plagas y enfermedades. Esto se traduce en menos rendimiento y más riesgo.
Un estudio con enfoque agronómico y económico
La Unió ha defendido que la singularidad del cultivo de la chufa, su concentración territorial y su valor estratégico justifican un análisis específico con enfoque integrado. El estudio debe permitir identificar con precisión las causas de la pérdida de rendimiento. Además, debe proponer medidas correctoras viables, desde mejoras de manejo y rotaciones hasta apoyos de carácter público que faciliten su adopción.
Según la organización, la Universitat Politècnica de València, en colaboración con el Consejo Regulador de la DOP Chufa de València y con el propio sector productor, reúne las capacidades técnicas y científicas para abordar el trabajo con garantías. La coordinación entre academia, regulador y agricultores ha sido planteada como clave para obtener datos de campo representativos. También para validar soluciones y acelerar su transferencia a las explotaciones.


