La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades celebra durante este fin de semana el primer ejercicio de las pruebas selectivas para la constitución de una bolsa de empleo temporal del cuerpo técnico de gestión en interpretación de la lengua de signos, un proceso en el que participan 90 aspirantes y que resulta clave para reforzar la inclusión educativa del alumnado sordo en los centros docentes.
La prueba consiste en la interpretación de dos fragmentos de una clase de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), uno en valenciano y otro en castellano, con el objetivo de evaluar la competencia profesional del personal aspirante en contextos educativos reales y bilingües, propios del sistema educativo de la Comunitat Valenciana.
Según ha explicado la directora general de Innovación e Inclusión Educativa, Xaro Escrig, este proceso selectivo tiene como finalidad disponer de profesionales cualificados que permitan cubrir con eficacia y rapidez las necesidades de interpretación de lengua de signos en los centros educativos.
De este modo, se busca garantizar que el alumnado sordo pueda acceder en igualdad de condiciones a los contenidos curriculares, a la comunicación en el aula y a la vida escolar, favoreciendo su participación plena en el entorno educativo.
Refuerzo de una escuela accesible e inclusiva
Escrig ha subrayado que la constitución de esta bolsa de empleo temporal supone un paso más en el compromiso de la administración educativa con una escuela accesible, inclusiva y respetuosa con la diversidad lingüística y comunicativa. Según ha defendido, esta medida permitirá mejorar la calidad de la atención educativa y dar respuesta tanto a las necesidades de los centros como a las del alumnado y sus familias.
Asimismo, la directora general ha señalado que entre las líneas estratégicas de actuación de la Conselleria de Educación figura seguir impulsando iniciativas y recursos que garanticen una educación equitativa y de calidad para todo el alumnado, prestando especial atención a aquellos colectivos que requieren apoyos específicos para su pleno desarrollo educativo.
Con este proceso selectivo, la Generalitat refuerza su apuesta por la inclusión educativa y por el acceso efectivo a la enseñanza en condiciones de igualdad, consolidando la figura del intérprete de lengua de signos como un recurso esencial en el sistema educativo valenciano.


