Andrea Ortuño ha compartido un mensaje en redes sociales en el que agradece lo vivido con sus 4 ángeles y afirma que toca seguir por la mitad del equipo y honrarles el resto de su vida.
La superviviente del hundimiento de un barco turístico en Indonesia ha expresado su dolor y su determinación de mantener viva la memoria de sus seres queridos.
El naufragio se produjo el 26 de diciembre en aguas del Parque Nacional de Komodo. Ortuño fue rescatada junto a su hija de 7 años, mientras fallecieron su hija Lía, de 12 años, su marido y un niño de 9. Permanece desaparecido Quique, de 10 años, hijo de Andrea.
Ya ha regresado a Valencia después de que se suspendieran las labores de búsqueda en Indonesia. En su mensaje asegura que tiene el corazón roto a pedazos pero el alma llena del amor que están recibiendo. Señala que cree en Dios, lo que le proporciona mucha calma, y afirma que ellos ya están en el cielo.
Un mensaje de gratitud y duelo
Con sus hijos ha sentido la pureza del amor incondicional y promete no olvidarlos; incluso dice que les hablará en presente porque ellos serán mi guía. Sobre su pareja, se confiesa afortunada de vivir un amor real y locamente enamorada. Añade: Elegimos ser felices y mejores juntos, y lo habíamos conseguido.
También ha agradecido de corazón el apoyo recibido. Su publicación funciona como despedida y como promesa de futuro: cuando escribe que toca seguir por la mitad del equipo y honrarles, alude a la parte de la familia que continúa, un compromiso de mantener viva su memoria y de sostener a su hija menor en esta nueva etapa.
Los cuerpos de su marido y de los dos niños hallados fueron incinerados en Indonesia. El país dio por finalizada este viernes la operación de búsqueda del pequeño que sigue desaparecido, tras 15 días de rastreo exhaustivo en la zona del naufragio. El cierre del operativo reduce las opciones de hallarlo y marca un punto de inflexión en el duelo de la familia, que centra ahora sus esfuerzos en acompañar a la menor que sobrevivió y en honrar a sus 4 ángeles.

