El Tribunal Supremo ha dado un plazo de cinco días hábiles a José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García para ingresar 60.000 euros cada uno como fianza de responsabilidad civil, trámite exigido antes del juicio por el presunto cobro de comisiones ilegales en contratos de compra de mascarillas durante la pandemia.
El cómputo del plazo arranca este martes, una vez notificada formalmente la apertura de la pieza separada de responsabilidad civil y el auto de apertura de juicio oral. Aunque el magistrado fijó ese periodo el 11 de diciembre al dictar el auto, el reloj empieza a contar tras la notificación, que es cuando la defensa puede actuar con conocimiento efectivo del requerimiento.
Fianza y pieza separada
La diligencia ha sido remitida a la prisión de Soto del Real, donde ambos se encuentran en prisión provisional desde el 27 de noviembre, para informarles de la creación de esa pieza separada. Este trámite se utiliza para gestionar garantías económicas sin interferir en el fondo penal y sirve para asegurar el pago de las posibles responsabilidades pecuniarias derivadas de una eventual condena.
Ambos deben afrontar sendas fianzas de 60.000 euros. La resolución les advierte, ‘bajo el apercibimiento de que, de no hacerlo, se procederá al embargo de bienes de su propiedad en cantidad suficiente para reclamar la suma derivada’, y añade que deberán ‘acreditar su insolvencia caso de que carezca de metálico o bienes susceptibles de embargo’. En la práctica, el embargo puede recaer sobre patrimonio como inmuebles o saldos, y la acreditación de insolvencia implica justificar documentalmente la falta de recursos o de bienes disponibles.
Según fuentes jurídicas, Koldo prevé garantizar la fianza mediante la anotación de un piso. Esta vía supone ofrecer un inmueble como garantía, con una anotación registral que vincula el bien a la obligación y permite cubrir el importe requerido si finalmente resultara exigible.
Calendario del juicio
El magistrado Leopoldo Puente dictó el auto de apertura de juicio oral el 11 de diciembre, y el Supremo tiene ahora pendiente fijar la composición de la Sala. Tras ese paso, se acordará el señalamiento de la vista.
La previsión con la que se trabaja apunta a celebrar el juicio entre finales de febrero y principios de marzo, con una duración estimada de dos meses. Un calendario de este tipo sugiere varias sesiones para la práctica de prueba y las conclusiones de las partes, sin que ello altere las obligaciones económicas previas: si la fianza no se deposita a tiempo, el embargo se activará en paralelo al avance del procedimiento.
¿Por qué se les juzga?
Ábalos y Koldo serán juzgados por indicios de que se habrían concertado para obtener un ‘común beneficio económico’ en la contratación pública de empresas captadas por Aldama, aprovechando el cargo de Ábalos en el Gobierno y en el PSOE como secretario de Organización. Estas sospechas, plasmadas en el auto, sostienen la apertura de juicio a la espera de que las partes expongan su versión y se practique la prueba en Sala.

