La Federación de Asociaciones Vecinales de València (FAAVV) ha solicitado una ‘reunión directa’ con la alcaldesa, María José Catalá, para ‘resolver’ la paralización de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una situación que, según la entidad, condiciona el futuro de la ciudad y la salud de sus vecinos.
La petición llega tras un final de año marcado por varios plenos en los que la Concejalía de Movilidad expresó su voluntad de implantar la ZBE, pero sin cristalizar un acuerdo político. El resultado es un proyecto detenido y un calendario sin concretar, que mantiene el despliegue en pausa y dificulta planificar cambios en la movilidad urbana.
La federación recuerda que el Gobierno central concedió una prórroga de un año para las ZBE y que, desde entonces, no se han conocido avances en el Ayuntamiento de València. A su juicio, la ausencia de pasos claros prolonga la incertidumbre sobre plazos y normas, y retrasa decisiones que afectarían al tráfico, al espacio público y a la calidad del aire.
Un bloqueo con efectos en la ciudad
La FAAVV quiere que el encuentro sirva para conocer la situación actual, explorar opciones y propuestas de avance y trasladar sus valoraciones directamente y sin intermediarios. En esa línea, insta al Gobierno municipal a que ‘asuma la responsabilidad y flexibilidad’ que le corresponde para acercar posiciones por un bien común como es respirar un aire mejor y, por tanto, cuidar la salud de las personas, sin sucumbir a las ideas negacionistas del cambio climático.
La entidad subraya que lo que está en juego es la salud pública y la calidad del aire. Defiende la urgencia de reducir la concentración de contaminantes emitidos por el tráfico por sus efectos en muertes prematuras y destaca que la medida puede impulsar el transporte público y la movilidad sostenible, objetivos ya expuestos por la propia corporación.
Modernización de València
También reivindica la modernización de València en línea con otras grandes ciudades europeas que han aplicado medidas similares, mejorando la habitabilidad en los barrios. Además, apunta a la oportunidad de acceder a fondos europeos destinados a proyectos de movilidad sostenible, que requieren proyectos definidos y acuerdos políticos. Por ello, pide que los partidos aparquen disputas internas y alcancen un acuerdo por el bien común.
La FAAVV resume su enfoque en ‘flexibilidad, diálogo y acuerdos’ y confía en que una reunión con la alcaldesa permita fijar próximos pasos, despejar dudas y aportar certidumbre sobre cómo y cuándo se implantará la ZBE en la ciudad.

