La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación avanza en la última fase de las obras del puente de l’Omet, situado en la carretera CV-4140, en el término municipal de Picassent. La reapertura de la infraestructura está prevista para mediados del próximo mes de febrero, una vez se complete la prueba de carga realizada este martes.
El vicepresidente tercero, Vicente Martínez Mus, ha visitado el puente junto a la alcaldesa de Picassent, Conxa García, y ha destacado que la Generalitat “cumple un nuevo compromiso con los municipios afectados, devolviendo conexiones esenciales para la ciudadanía y garantizando mejoras de resistencia ante futuras riadas y fenómenos climáticos extremos”. La inversión destinada a esta actuación asciende a casi tres millones de euros.
Daños sin precedentes por las riadas de octubre de 2024
Las obras responden a los graves daños provocados por las riadas del 29 de octubre de 2024, cuando el aumento del caudal del barranco de Picassent y de su afluente, el barranco de Minyerola, alcanzó una magnitud sin precedentes. Aquellos episodios provocaron desbordamientos, importantes daños materiales y la pérdida de infraestructuras viarias y de suministros esenciales.
La reconstrucción integral del puente de l’Omet se suma a la reciente reapertura del puente Sabater, también en Picassent, lo que permite restablecer de forma progresiva la movilidad en el municipio. La inversión conjunta en ambas infraestructuras alcanza los 4,45 millones de euros.
Mejora de la seguridad vial y mayor resiliencia
El nuevo puente incorpora una zona de paso para peatones y amplía su anchura para permitir la doble circulación, mejorando de forma significativa la seguridad vial. Desde el punto de vista técnico, la infraestructura incrementa su capacidad hidráulica y presenta una mayor resiliencia frente a fenómenos climáticos extremos gracias a la ejecución de cimentaciones más profundas.
El ancho total del puente ha pasado de cinco a 6,8 metros, adaptándose a las necesidades actuales de tráfico. Además, se han ejecutado cimentaciones profundas con pilotes que, en su conjunto, suman 1,2 kilómetros de longitud subterránea. Durante las obras se han instalado diez vigas de hormigón de 11,75 metros de longitud y ocho toneladas de peso, que constituyen la base del tablero y garantizan la seguridad estructural y la durabilidad de la infraestructura para las próximas décadas.
Obras locales en municipios afectados
Martínez Mus ha recordado que la actuación en el puente de l’Omet forma parte del paquete de obras locales asumidas por la Generalitat, que contempla casi 60 actuaciones de rehabilitación en más de una veintena de municipios afectados por las riadas. Según ha señalado, esta intervención directa resultó imprescindible ante las dificultades de muchos ayuntamientos para afrontar estos trabajos y la necesidad de ejecutarlos con la máxima rapidez.
En el caso de Picassent, la Generalitat ha destinado además 4,4 millones de euros en ayudas de primera necesidad y otras subvenciones para paliar las consecuencias de las riadas registradas en 2024.


