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jueves, enero 22, 2026

La zona cero de la DANA de Valencia invita a los voluntarios a volver para hacer turismo

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El objetivo es redescubrir un territorio rico en patrimonio, gastronomía, fiestas y espacios naturales y transformar la ola solidaria en una oportunidad para la recuperación económica de la comarca
FITUR DIP VALENCIA

La zona cero de la DANA de Valencia invita al voluntariado que acudió a ayudar a retirar el barro que inundó las calles y las casas el 29 de octubre de 2024 a volver a los municipios como turistas y redescubrir un territorio «rico en patrimonio, gastronomía, fiestas y espacios naturales».

El objetivo es redescubrir un territorio rico en patrimonio, gastronomía, fiestas y espacios naturales y transformar la ola solidaria en una oportunidad para la recuperación económica de la comarca.

‘Vuelve a l’Horta Sud/Torna a l’Horta Sud’

La iniciativa ‘Vuelve a l’Horta Sud/Torna a l’Horta Sud‘ ha sido presentada este jueves en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026, impulsada por la Mancomunitat con el apoyo de la Diputación de Valencia. El planteamiento es claro: pasar de la emergencia al reencuentro, atraer estancias que dinamicen los negocios locales y consolidar los recursos turísticos que ya se han recuperado tras la catástrofe.

Vuelve a l’Horta Sud, de la emergencia al reencuentro

Según recuerdan, miles de personas de toda España acudieron de forma masiva a l’Horta Sud en los días posteriores a la DANA.

A ese voluntariado se le propone regresar ‘haciendo turismo y redescubrir un territorio rico en patrimonio, gastronomía, fiestas y espacios naturales’. Así, la campaña apela a quienes ya conocen el terreno, con la idea de que ese vínculo favorezca visitas más conscientes y repartidas por los municipios.

Atractivos

Entre los atractivos que se ponen en valor figuran dos parques naturales, la huerta, la cultura del fuego y la pólvora, la artesanía y la gastronomía local, con platos como el allipebre y el arroz al horno. El presidente de la Mancomunitat de l’Horta Sud, José F. Cabanes, ha señalado: ‘Un año después de la catástrofe, es momento de pensar en cómo queremos que sean nuestras ciudades en el futuro, cómo queremos que sea nuestra economía y cómo queremos que sea nuestro turismo’.

También ha invitado a quienes acudieron entonces a la zona cero ‘a venir a disfrutar de l’Horta Sud de otra forma’, y ha enumerado propuestas como ‘Conocer nuestra artesanía que es patrimonio Unesco, pasear por nuestra huerta y sentir el legado de muchas generaciones, admirar nuestra cultura del fuego y de la pólvora, o perderse entre los muros de algunos de nuestros monumentos más emblemáticos como el Castell d’Alaquàs o las torres andalusíes‘.

En la presentación se ha proyectado un vídeo que muestra el estado en que quedaron los municipios y cómo la ayuda del voluntariado contribuyó a superar la fase más dura. Recordar ese esfuerzo busca reforzar el lazo emocional con la comarca y evidenciar los avances logrados en limpieza, reaperturas y puesta en valor de recursos turísticos, para que el regreso se traduzca en pernoctaciones, consumo y actividad cultural.

Turismo experiencial para apoyar la recuperación

En la segunda parte, Eva Martínez y Susana Lázaro, de Via Heraclia, han defendido una nueva etapa para el destino y han propuesto reinventar el modelo turístico ‘poniendo en valor no solo nuestro patrimonio a todos los niveles y nuestros recursos, sino nuestra capacidad de superación, de transformación y de resiliencia‘.

Han descrito un turismo experiencial diferente: ‘En este caso, visitar l’Horta Sud no es solo vivir una experiencia turística al uso, sino una oportunidad de conocer cómo ha renacido un territorio y apoyar su recuperación económica‘.

Hoja de ruta

Con esta hoja de ruta, la comarca sugiere planificar rutas por la huerta y los parques, degustar su cocina tradicional, asistir a celebraciones vinculadas al fuego y la pólvora y participar en visitas guiadas que expliquen el legado local. El retorno de quienes ayudaron no solo reconoce su labor; también inyecta ingresos en hostelería, comercio y servicios, y consolida una narrativa de resiliencia que da continuidad a la reconstrucción iniciada tras la dana.