Gandia ha presentado en FITUR ‘La Visit Gandia’, la primera tarjeta turística de la ciudad, una herramienta pensada para facilitar el acceso conjunto a su patrimonio cultural tanto a visitantes como a la ciudadanía, con un modelo sencillo y a precio competitivo.
La iniciativa está impulsada por la Xarxa d’Espais Culturals de Gandia (XEC) y ha sido presentada por la concejala de Patrimonio, Alícia Izquierdo, junto a la directora del Palau Ducal dels Borja, Estela Pellicer, en un acto conducido por la concejala de Turismo, Balbina Sendra.
Un pase único a los principales espacios culturales
Con un precio de 13 euros, la tarjeta incluye el acceso al Palau Ducal dels Borja, la Col·legiata de Gandia, el Museu Arqueològic (MAGa), el Museu de Santa Clara, el Museu Faller, el Castell de Bairén, la Cova del Parpalló, la Torre dels Pares y el Morabit, además de descuentos para los espectáculos del Teatre del Raval.
La tarjeta tendrá una validez de 72 horas desde la primera visita, será personal e intransferible y no permitirá repetir espacios, con el objetivo de favorecer una experiencia cultural completa y ordenada.
Izquierdo ha explicado que “en 2015 la ciudad contaba con muy pocos espacios patrimoniales realmente visitables. Hoy, gracias a la inversión, la restauración y una estrategia coordinada, Gandia ofrece un conjunto amplio y estructurado de espacios culturales”.
Patrimonio estructurado como producto turístico
La concejala ha destacado que la creación de la Xarxa d’Espais Culturals de Gandia en 2018 supuso un punto de inflexión en la gestión del patrimonio, reforzado por el trabajo conjunto con el área de Turismo y la implantación de estándares de calidad.
Por su parte, Pellicer ha señalado que la tarjeta “permite conocer el patrimonio material e inmaterial de Gandia, desde sus orígenes prehistóricos hasta la etapa de los Borja y las tradiciones más arraigadas”, consolidando una oferta cultural pensada para estancias más completas y de mayor valor añadido.
La comercialización de ‘La Visit Gandia’ está prevista para la primera semana de junio, coincidiendo con el inicio de la temporada estival, como parte de la estrategia municipal para reforzar el atractivo cultural de la ciudad.



