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viernes, enero 23, 2026

2025 ha sido el cuarto año más cálido en la Comunitat Valenciana y muy húmedo, con un 30 % más de lluvias

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2025 ha sido el cuarto año más cálido en la Comunitat Valenciana, con una media 1,2 °C superior a lo habitual, y muy húmedo, con un 30 % más de precipitaciones. El año combina un largo episodio de calor en agosto con un día de Navidad excepcionalmente frío.
FITUR DIP VALENCIA

2025 ha sido en la Comunitat Valenciana el cuarto año más cálido desde que hay registros, con una temperatura media 1,2 °C superior a lo habitual, y muy húmedo, al acumular un 30 % más de lluvias. El balance cierra una secuencia inédita. De hecho, los cuatro años más cálidos han sido los cuatro últimos, en este orden de más a menos cálido: 2024, 2022, 2023 y 2025. De los diez años más cálidos, todos pertenecen al siglo XXI y nueve se concentran a partir de 2014. Esto confirma una tendencia sostenida al alza.

Los análisis de Aemet muestran que, desde 1950, se ha incrementado el número de días cálidos y la frecuencia y duración de los episodios de calor, mientras que los días fríos han disminuido de forma notable. Es decir, los extremos de calor son más habituales y prolongados. Además, los episodios fríos aparecen con menor frecuencia y duración, aunque siguen produciéndose de forma puntual.

Ola de calor y récords estivales

Entre el 3 y el 18 de agosto se ha registrado una larga ola de calor con dos picos: el primero centrado en el día 11 y el segundo, más intenso, en los días 17 y 18. Los días 16, 17 y 18 se han activado avisos rojos por temperaturas máximas en los litorales de Valencia y sur de Alicante. El 16 de agosto se han medido los valores más altos del año en estaciones del interior próximo al litoral. Específicamente, 45.5 °C en Sumacàrcer, 44.5 °C en Carcaixent y 43.7 °C en Xàtiva. Estos registros confirman la mayor recurrencia de episodios de calor intenso.

Las anomalías también se han extendido al mar. En aguas costeras de la Comunitat Valenciana (hasta 20 millas), la temperatura media anual ha sido 20.5 °C, el valor más alto al menos desde 1940 y por encima de 2022. Ese mar más cálido ha contribuido a que las temperaturas mínimas veraniegas fuesen elevadas. Por ello, se ha reducido el alivio nocturno habitual en la costa.

Pese al predominio del calor, el año ha dejado episodios fríos destacados. El 25 de diciembre ha sido el día más frío del año, sobre todo por las temperaturas diurnas, con una media 6 °C por debajo de lo normal. También ha sido el día de Navidad más frío desde 2010. En enero, entre los días 13 y 20, se ha producido un episodio frío que no puede catalogarse como ola de frío y sin valores extremos. En promedio, ha sido la semana más fría desde marzo de 2023. Durante esas jornadas se han registrado las noches más frías del año. Por ejemplo, -9.6 °C en Villena, -9.2 °C en Ademuz, -8.0 °C en Sant Mateu y -7.8 °C en Fontanars dels Alforins y Jalance. Son descensos marcados pero de corta duración dentro de una tendencia general cálida.

Lluvias muy por encima de lo normal

El año ha sido muy húmedo en el conjunto del territorio, el undécimo más húmedo, con un 30 % más de precipitaciones. Ese excedente se ha debido a cinco temporales bien definidos: uno en marzo y, ya en el último cuatrimestre, otro a finales de septiembre, otro a mediados de octubre y dos en diciembre. La mayor parte del aumento se ha concentrado en esos episodios. Así, las lluvias no se han repartido de forma homogénea.

Junto al amplio porcentaje de zonas con carácter húmedo o muy húmedo, se ha observado un 5 % del territorio con un año seco o muy seco, especialmente en áreas del norte de Alicante, con mayor incidencia en l’Alt Vinalopó. Este contraste subraya la fuerte variabilidad espacial típica de la región.

En insolación, 2025 ha concluido con 2.942 horas de sol de promedio, un 2 % por debajo del valor medio 1991-2020 (3.010). La combinación de más nubosidad asociada a los temporales y la persistencia de situaciones de inestabilidad ha reducido ligeramente las horas de sol respecto a lo habitual.

Tras las precipitaciones y el notable temporal marítimo provocados a comienzos de semana por la borrasca mediterránea Harry, el patrón se ha desplazado hacia borrascas atlánticas muy profundas al sur de las islas británicas. En los próximos días, el fenómeno más significativo va a ser el viento de poniente o noroeste de intensidad moderada a fuerte, con rachas muy fuertes en zonas altas o expuestas del interior durante las horas centrales.