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sábado, enero 31, 2026

Carmen Prades sorprende con un espolín pardo ‘Terreta’ como homenaje a Valencia

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Carmen Prades elige un espolín pardo llamado ‘Terreta’ para su Exaltación como Fallera Mayor de Valencia, un gesto cargado de identidad y emoción.

La elección del traje en una Exaltación nunca es casual. En la noche más solemne de su año fallero, Carmen Prades sube al escenario envuelta en un mensaje claro y profundamente emocional. La Fallera Mayor de Valencia luce un espolín pardo bautizado como ‘Terreta’, un color que resume identidad, agradecimiento y pertenencia.

El tejido, elaborado por Vives y Marí en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia, sorprende desde el primer momento por su tonalidad. Un pardo elegante y profundo que huye de lo evidente y apuesta por la emoción contenida. Para Carmen Prades, no se trata solo de una elección estética, sino de una forma sincera de decir gracias “a su tierra, a su gente y a todo aquello que le ha llevado hasta este momento”.

El espolín ‘Terreta’ acompaña a la Fallera Mayor en su Solemne Exaltación en el Palau de la Música, una noche cargada de simbolismo en la que cada detalle adquiere un valor especial. El color, imaginado desde el inicio del proceso, ocupó desde el principio un lugar destacado en su corazón y estaba destinado a formar parte de un año irrepetible.

Un color que habla de raíces y sentimiento

‘Terreta’ no es solo un tono. Es una palabra con carga afectiva, vinculada a la manera de sentir y entender Valencia. Un concepto que trasciende el mapa y se convierte en identidad compartida. Ese significado es el que Carmen Prades quiso trasladar a través de su espolín en una de las noches más importantes de su reinado.

Desde el punto de vista estético, el pardo elegido es atrevido sin estridencias. Se presenta como un color delicado, con personalidad propia, que habla bajito y llega lejos. Neutro y versátil, se convierte en una declaración de principios ligada a lo auténtico y a lo que permanece.

Seda que conecta pasado, presente y futuro

La composición floral y ornamental del espolín envuelve el conjunto con suavidad y elegancia. Las tramas cromáticas se integran con equilibrio, aportando una sensación de armonía que engrandece la esencia de este tejido emblemático de la indumentaria valenciana.

Es una seda que emociona y cuenta historias. Un tejido que conecta pasado, presente y futuro, y que refuerza el simbolismo del momento vivido en el Palau de la Música. El espolín ‘Terreta’ se convierte así en una prolongación del mensaje personal de la Fallera Mayor.

El reflejo de la personalidad de la Fallera Mayor

La elección del espolín pardo ‘Terreta’ es también un reflejo de la personalidad de Carmen Prades. Cercana, serena y elegante, su manera de entender el cargo se proyecta en cada gesto y en cada decisión. No solo luce Valencia, la siente y la honra.

En la noche de su Exaltación, Carmen Prades no fue únicamente proclamada Fallera Mayor de Valencia. Fue, por unos instantes, la propia Valencia hecha seda, emoción y orgullo fallero.