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martes, febrero 3, 2026

Exigen una unidad de preingreso y más personal ante la saturación en Urgencias del hospital de Llíria

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CSIF alerta de que se duplican los boxes, se instalan pacientes en pasillos y la sala de Observación llega a atender hasta 33 personas

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha exigido la creación de una unidad de preingreso con personal propio e independiente para aliviar la saturación que sufre el servicio de Urgencias del hospital de Llíria, una situación que, según advierte el sindicato, «se mantiene desde hace meses y supera de forma reiterada la capacidad del área».

Desde CSIF explican que la sala de Observación dispone de 12 camas, aunque en momentos de máxima presión asistencial se ha llegado a atender de forma simultánea a hasta 33 pacientes, lo que «obliga a duplicar los boxes e incluso a instalar camas en los pasillos por falta de espacio».

El sindicato describe esta situación como una “grave sobrecarga asistencial continuada”, que afecta tanto a la calidad de la atención como a la seguridad clínica.

Entre las consecuencias, señala que “dos pacientes compartan monitor, con el consiguiente riesgo de error clínico”, además de la falta de tomas de oxígeno, dificultades para acceder con rapidez a los pacientes, camas sin enchufes para su correcta regulación y la “vulneración de la intimidad y privacidad” durante la realización de curas en boxes duplicados o en pasillos.

Atención conjunta a pacientes psiquiátricos y no psiquiátricos

CSIF también alerta de que en la sala de Observación se atiende de forma habitual a pacientes con patología psiquiátrica aguda en el mismo espacio que a pacientes con patología médica no psiquiátrica, una circunstancia que, según señala, “dificulta el manejo de pacientes con agitación o descompensaciones conductuales” y genera un entorno “inapropiado e inseguro” para el resto de personas atendidas.

El sindicato añade que la permanencia de pacientes en Urgencias puede prolongarse hasta 70 horas, debido a la falta de camas en las plantas de hospitalización. Esta situación obliga al propio personal del servicio a atender de manera simultánea tanto a estos pacientes como a los que ingresan con urgencias vitales, duplicando su carga de trabajo.

Impacto en la salud del personal

Según denuncia CSIF, el personal ha comunicado reiteradamente esta situación a la Dirección del hospital y al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, sin que se hayan adoptado “medidas eficaces”. Mientras tanto, esta coyuntura está teniendo consecuencias directas en la salud de los trabajadores, con episodios de ansiedad, agotamiento emocional, lesiones físicas leves y posibles errores asistenciales.

La central sindical añade además que el servicio de Urgencias no cuenta con una supervisora presente físicamente en el área, ya que esta profesional gestiona también el servicio de Rayos desde un despacho externo, lo que impide una supervisión directa y efectiva.

Ante este escenario, CSIF reclama la creación inmediata de una unidad de preingreso, la habilitación de un espacio específico para pacientes con patología psiquiátrica aguda, medidas reales para liberar camas de hospitalización y la asignación de una supervisora exclusiva para el servicio de Urgencias del hospital de Llíria.