València tendrá garantizado el suministro de agua potable ante situaciones de emergencia gracias a la conexión de las dos grandes plantas potabilizadoras que abastecen al área metropolitana. La alcaldesa, María José Catalá, ha visitado las obras que se ejecutan en Faitanar (Pobles del Sud), una actuación estratégica que permitirá que, si falla una de las instalaciones, la otra pueda asumir el suministro tanto de la ciudad como de los 50 municipios metropolitanos.
La conexión entre las plantas de La Presa (Manises) y El Realón (Picassent), iniciada hace una década por la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI), acumula una inversión global de más de 113 millones de euros. Según ha señalado Catalá, “ésta es una obra fundamental, porque si fallara alguna de esas dos plantas, podríamos suministrar agua tanto a València como al área metropolitana a través del funcionamiento de la otra. Antes de la dana y especialmente después, por todos los episodios sufridos y la carencia de agua de esos días, era importante reforzar estas infraestructuras, que para nosotros son críticas y necesarias para la población”.
La actuación garantiza un suministro ininterrumpido y en condiciones óptimas ante incidencias graves como apagones o inundaciones. En la actualidad, la configuración de la denominada red de agua en alta —la que transporta el agua desde las potabilizadoras hasta la entrada de las poblaciones— no permite que el abastecimiento se realice indistintamente desde cualquiera de las dos instalaciones.

Infraestructura estratégica para el área metropolitana
La alcaldesa ha estado acompañada por la alcaldesa de Xirivella, Paqui Bartual; el concejal de Torrent, José Gozalvo; así como responsables de la EMSHI, de la Concejalía del Ciclo Integral del Agua, de la Empresa Mixta Metropolitana (EMIMET) y de Global Omnium.
Las obras corresponden al tramo II de interconexión de las denominadas “autopistas del agua”. La conexión se ejecuta mediante la instalación de 1.667 metros de tubería desde el final del tramo I, en Xirivella urbano, hasta la tubería DN1600, en el término municipal de València.
El proyecto, cuyo desarrollo comenzó en 2014 y cuya finalización está prevista para 2027, incluye en este último tramo la colocación de más de 25 kilómetros de tubería de acero de gran calibre, principalmente de 1,4 metros de diámetro. La nueva aducción permitirá un transporte y distribución más eficiente del agua en toda el área metropolitana.

Reivindicación del canal Xúquer-Túria
Durante la visita, Catalá ha reclamado inversiones estatales en el canal Xúquer-Túria. “Reivindico al gobierno de España, y concretamente a la Confederación Hidrográfica del Xúquer, obras e inversión en el canal Xúquer-Túria. Es muy importante que estas obras que estamos haciendo nosotros vayan acompañadas de las obras de la Confederación en el canal, que necesita de forma urgente una infraestructura de once kilómetros. Exijo al Gobierno de España que se ponga a trabajar como lo estamos haciendo los pueblos del área metropolitana y la ciudad de València en reforzar todo el sistema hidráulico de esta zona”, ha manifestado.
El sistema de abastecimiento metropolitano, compuesto por las dos plantas potabilizadoras y más de 240 kilómetros de grandes conducciones, ha demostrado su eficacia ante contingencias recientes como la riada o el apagón eléctrico. No obstante, la EMSHI, presidida por el concejal Carlos Mundina, continúa impulsando actuaciones para mejorar la resiliencia y flexibilidad del sistema.
Las obras se han ejecutado compatibilizando la infraestructura con la ordenación del territorio y el respeto ambiental. El trazado incluye túneles para el cruce de ríos y otras infraestructuras, el paso por el Parque Natural del Túria y la huerta metropolitana sin alteraciones significativas, además de actuaciones urbanas en Xirivella y Mislata que mejoran el entorno existente.
Más allá de una nueva tubería, la interconexión consolida uno de los pilares del modelo metropolitano de abastecimiento y refuerza la seguridad hídrica del área para las próximas décadas.


