La Guardia Civil ha remitido un informe a la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la DANA en el que detalla las dificultades para recabar los mensajes en Telegram y Whatsapp de José Manuel Cuenca, ex jefe de gabinete de Carlos Mazón en Presidencia de la Generalitat.
El pasado 16 de enero la instructora recurrió a la policía judicial para tratar de acceder a los referidos mensajes, tras prestar Cuenca el consentimiento voluntario para ello.
La Policía Judicial de Alfafar, según consta en el referido informe, al que ha tenido acceso EFE, se puso en contacto con el Equipo de Investigación Tecnológica de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que tiene la «capacitación técnica para este tipo de solicitudes».
Respuestas especialistas
La respuesta de estos especialistas es que la única forma viable para acceder a esas conversaciones es mediante la expedición de una orden europea de investigación dirigida a la matriz de Telegram en Bruselas (Bélgica) y de una comisión rogatoria dirigida a la sede de Whatsapp en Estados Unidos.
Conservación de mensajes
Sin embargo, y en relación a esta última aplicación de mensajería, los agentes aclaran que «no almacena los mensajes una vez que se han entregado ni los registros de transacción. Además, los mensajes no entregados se eliminan de los servidores después de 30 días».
Los mensajes multimedia se almacenan «por un periodo de tiempo más largo» para «mejorar el rendimiento» de la aplicación, «como cuando muchas personas comparten una foto o un vídeo popular».
Por otra parte, cuando un usuario elimina su cuenta, la compañía elimina también la información conservada, y aunque la copia de algún material, como el registro de actividad, puede permanecer en la base de datos de la empresa, se desvincula de los identificadores personales, es decir, del número de teléfono del usuario.
Entrega tarjeta SIM Cuenca
La jueza citó a José Manuel Cuenca el pasado 16 de enero, por cuarta vez, para que aportase la tarjeta SIM del teléfono que utiliza actualmente, para insertarla en el que usó durante la dana y ver si era posible acceder y cotejar los mensajes que intercambió aquella jornada, una operación que resultó infructuosa.
El terminal que Cuenca usó aquella jornada fue devuelto a la Generalitat reseteado, es decir, con los datos borrados, tras dejar el cargo.


