Las actuaciones de control realizadas en el Centro Penitenciario de Picassent han permitido llevar a cabo 44 intervenciones en 2025 para impedir la entrada de droga en la prisión coincidiendo con las visitas familiares. En el balance del año anterior, el mismo tipo de operativos sumó 47 intervenciones en 2024.
Estas intervenciones se apoyan en un sistema de vigilancia en el que participan funcionarios del centro, con un grupo de trabajo formado por cinco personas y un can adiestrado para marcar a visitantes que portan sustancias estupefacientes. En la mayoría de los casos, la droga se oculta en el interior del cuerpo.
“Grupo de control”
El equipo, identificado como “grupo de control”, actúa cuando se localiza la sustancia, y la persona es trasladada al dispositivo de seguridad para iniciar la tramitación correspondiente y su remisión a la autoridad judicial.
Además de las actuaciones vinculadas a las comunicaciones familiares, el operativo también interviene en el interior del centro cuando se detectan internos que se dedican al tráfico de drogas en la prisión, con el objetivo de reducir la presencia de estupefacientes en el recinto.
Últimas detenciones
Las dos últimas detenciones se han practicado a un hombre y una mujer de 39 y 40 años, ambos de nacionalidad española, por presuntos delitos contra la salud pública. En uno de los casos, se intervenían 33 pastillas, 0,9 gramos de heroína, 60 gramos de hachís y 26,4 gramos de cocaína. En el otro, se intervenían 25 gramos de hachís y 3 gramos de cocaína.
Las diligencias se han entregado en los juzgados de Primera Instancia e Instrucción número 1 y 2 de Picassent.



