Una trabajadora de la guardería de Algemesí ha declarado este jueves en los juzgados de Alzira como investigada en la causa que llevó al cierre del centro. Esta medida fue acordada tras la detención de la directora por presuntos malos tratos a menores.
Con esta comparecencia, la empleada pasa a ser la segunda persona investigada en el procedimiento. El juez instructor acordó tomarle declaración para determinar si pudo incurrir en una conducta omisiva en relación con los hechos bajo investigación. Por otra parte, en la práctica, se trata de aclarar si, conociendo o sospechando lo que ocurría, no actuó para evitarlo. También se busca saber si no lo puso en conocimiento de la autoridad.
Investigación por posible omisión
En esta fase de instrucción se recaban testimonios y documentación con el fin de delimitar responsabilidades. Además, se quiere comprobar si la falta de actuación de personal del centro habría facilitado la continuidad de los presuntos malos tratos. La condición de investigada no implica culpabilidad; supone que se le atribuyen provisionalmente unos hechos. Mientras tanto, se garantiza su derecho de defensa y se practican diligencias.
La directora de la guardería, de 55 años, fue detenida el 30 de enero por los presuntos delitos de malos tratos habituales y trato degradante a los menores a su cargo. Tras declarar ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Alzira, en funciones de guardia, quedó en libertad provisional con medidas cautelares.
La detención fue practicada por el grupo UFAM de la Comisaría Local de Policía Nacional Alzira-Algemesí. Según las diligencias, al parecer zarandeaba, vejaba, golpeaba y encerraba en habitaciones contiguas sin vigilancia a menores de entre 9 meses y 3 años.
El cierre del centro, adoptado tras la detención, dejó a las familias sin el servicio de cuidado infantil. Por ello, se vieron obligados a buscar alternativas temporales, mientras el procedimiento judicial avanza para esclarecer los hechos y, en su caso, depurar responsabilidades.



