La brecha salarial en la Comunitat Valenciana ha descendido al 13,1%, 2,6 puntos por debajo de la media nacional, pero la igualdad real no se ha alcanzado: de media, las mujeres ganan casi 5.000 euros menos al año que los hombres, según la Asociación de Empresarias, Directivas y Profesionales de Valencia (EVAP).
La presidenta de EVAP, Marta Iranzo, ha subrayado que la caída de cuatro puntos frente al año anterior no permite dar por cerrado el problema.
Ha advertido de que ‘sería un error pensar que ya está todo solucionado’ y que ‘las mujeres continúan percibiendo salarios inferiores a los de los hombres por factores estructurales que deben abordarse de manera urgente’.
El diagnóstico sitúa el foco en cómo se organiza el mercado laboral y en qué sectores se concentran los empleos femeninos.
Factores que sostienen la brecha
Según el informe de EVAP, el 46,7% de las empresarias y directivas valencianas desarrolla su actividad en el sector servicios, un ámbito tradicionalmente feminizado y con menor reconocimiento económico y social que otros.
Este peso del empleo femenino en ramas menos remuneradas se traduce en salarios medios más bajos y en menores oportunidades de progresar hacia puestos con mayor responsabilidad y retribución variable.
La presencia de mujeres sigue siendo reducida en sectores masculinizados
La entidad también ha señalado que la presencia de mujeres sigue siendo reducida en sectores masculinizados como la industria, la construcción o el transporte y almacenamiento. Esta infrarrepresentación limita el acceso a ocupaciones con mejores escalas salariales y con una mayor presencia de pluses vinculados a disponibilidad, nocturnidad u horas extra, elementos que incrementan el salario final.
Otro factor clave es el trabajo a tiempo parcial relacionado con los cuidados. Según datos del Ministerio de Igualdad, el 17,75% de las mujeres que trabajan a jornada parcial lo hace por motivos de cuidado, frente al 3,81% de los hombres. Esto condiciona la continuidad de las carreras profesionales, reduce la antigüedad acumulada y penaliza la posibilidad de acceder a complementos, evaluaciones de productividad y promociones. La propia EVAP resume esta dinámica: ‘Esta realidad evidencia que muchas profesionales necesitan conciliar su vida profesional con sus responsabilidades familiares, un factor que influye de forma directa en su desarrollo y remuneración‘.
Para visibilizar la urgencia de actuar, EVAP ha convocado para este próximo lunes un acto bajo el balcón del Ayuntamiento de València. Sus asociadas se reunirán con representantes políticos, empresariales y de la sociedad civil con el objetivo de impulsar medidas que reduzcan la brecha salarial y garanticen la igualdad de oportunidades.
Flexibilidad y complementos, claves ocultas
El informe de EVAP detalla que el 84% de las empresarias y directivas encuestadas afirma que en sus empresas se aplican medidas de flexibilidad laboral. Estas políticas, más frecuentes en compañías lideradas por mujeres, facilitan la conciliación y tienen un impacto positivo en la organización al mejorar la retención del talento y la productividad. En palabras de Iranzo, ‘solo con corresponsabilidad efectiva y apoyo institucional será posible que mujeres y hombres puedan mantener cargos de responsabilidad sin sacrificar su bienestar personal ni sus responsabilidades familiares’.
EVAP ha puesto el foco en los complementos salariales como un elemento poco visible de la desigualdad. ‘Los complementos salariales representan un factor clave y a menudo poco visible en la brecha salarial’, ha destacado la asociación. Según el INE, estos conceptos —antigüedad, nocturnidad, disponibilidad, productividad u horas extra— ‘no solo son más frecuentes en los hombres, sino que también tienen un valor económico mayor‘. Al estar vinculados con mayor frecuencia a jornadas extendidas o turnos menos compatibles con las cargas de cuidado, acaban reforzando la diferencia retributiva incluso a igual categoría profesional.
Llamamiento final
En su llamamiento final, la entidad ha remarcado que la igualdad salarial ‘no es solo una cuestión de justicia, sino una inversión en la competitividad y el futuro económico de la Comunitat Valenciana‘.
Por ello, insta a empresas, administraciones y al conjunto de la sociedad a impulsar ‘políticas efectivas de diversidad, equidad e inclusión‘. Reducir la brecha, subraya EVAP, no solo eleva los ingresos de las mujeres; también fortalece la competitividad regional y mejora la estabilidad del empleo cualificado.



