Aena destinará 402,1 millones de euros al aeropuerto de Valencia entre 2027 y 2031, una cifra que multiplica por varias veces los 60,1 millones del periodo 2022-2026. El salto inversor anticipa un mayor volumen de pasajeros y la necesidad de renovar áreas clave del aeródromo de Manises para responder con más capacidad y mejores servicios.
Según el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) puesto a consulta, el plan busca dotar a toda la red de capacidad para la demanda futura, reforzar los estándares de seguridad y mantenimiento, elevar la calidad percibida por pasajeros y aerolíneas y avanzar en sostenibilidad, manteniendo a la vez tarifas competitivas. En el conjunto del sistema, la inversión prevista para el quinquenio ronda los 10.000 millones, con Madrid y Barcelona concentrando la mayor parte.
Claves del plan en Manises
En Valencia, las actuaciones se centran en la terminal: ampliación de espacios, un nuevo control de seguridad con tecnología avanzada, incorporación de puertas de embarque conectadas por pasarela y mejoras en aparcamientos y accesos. Estas medidas pretenden agilizar los flujos, reducir tiempos de espera y facilitar el embarque sin desplazamientos en autobús, además de ordenar la llegada de vehículos y el tránsito entre modos de transporte.
Para financiar la oleada inversora, Aena plantea un incremento medio anual de la tarifa que, en el Aeropuerto de Valencia, será de 35 céntimos y podría quedarse en 25 céntimos si se aplican incentivos. El ajuste, de alcance limitado, se alinea con el objetivo de sostener precios competitivos al tiempo que se modernizan instalaciones y servicios esenciales.
Inversiones reguladas de carácter no comercial
El DORA incluye inversiones reguladas de carácter no comercial debatidas durante cinco meses con aerolíneas y usuarios en el proceso de consultas preceptivo. Tras la validación del Consejo de Administración, el documento se ha remitido a la Dirección General de Aviación Civil y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.
También se presentará a los Comités de Coordinación Aeroportuaria de las comunidades autónomas, convocados por la autoridad aeronáutica, para continuar la tramitación hasta su aprobación definitiva por el Consejo de Ministros, como máximo en septiembre de este año. Este calendario permitiría programar las obras a partir de 2027 y escalarlas durante el periodo regulatorio.


