La situación en el Medio Oriente se ha agravado tras los intensos enfrentamientos que estallaron a primera hora del sábado. Las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos y ataques coordinados sobre instalaciones estratégicas dentro del territorio iraní, según múltiples medios como Le Monde y Euronews, que indican que zonas urbanas como Teherán y otras ciudades fueron objetivo de las operaciones.
Pocas horas después, Irán respondió con una amplia ofensiva de misiles y drones, dirigidos tanto a Israel como a bases estadounidenses emplazadas en países del Golfo Pérsico. Autoridades de Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos confirmaron explosiones y activación de sistemas de defensa aérea.
España ante la crisis
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, condenó la escalada por todos los bandos y urgió al diálogo:
«Rechazamos la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel. Rechazamos igualmente las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. Exigimos la desescalada inmediata y el pleno respeto del derecho internacional.»
Impacto regional
Los gobiernos de Irak y varios países árabes han expresado su rechazo a la escalada, alertando de que la guerra no solucionará los conflictos existentes en la región.
Europa ha instado a todas las partes a proteger a la población civil y a respetar los marcos del derecho internacional, al tiempo que se intensifican las consultas diplomáticas a nivel de Naciones Unidas.


