La Guardia Civil ha desarticulado tres puntos de venta de droga en las localidades valencianas de Cheste y Vilamarxant en el marco de la operación Garrama, una investigación que se ha saldado con ocho personas detenidas y la incautación de diversas sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y armas.
La investigación se inició tras recibir los agentes informaciones anónimas que alertaban de la posible existencia de un punto de venta de droga en Cheste, ubicado en un domicilio muy cercano a un centro educativo. Según la investigación, los supuestos pases de droga se realizaban a plena luz del día y coincidiendo con la entrada y salida de los menores del colegio, incluso en presencia de los niños.
Las pesquisas permitieron comprobar que entre junio de 2025 y febrero de 2026 se produjeron numerosas transacciones de venta directa de droga a consumidores finales. El punto de venta estaba controlado presuntamente por un hombre de 63 años, que gestionaba la actividad desde la vivienda en la que residía junto a su pareja y donde además tenían alquilada una habitación a otro hombre vinculado a la actividad ilícita.
Los investigadores identificaron también a otras cinco personas que presuntamente participaban en las tareas de distribución, captación de clientes y cobro de deudas relacionadas con la venta de droga tanto en el domicilio como en distintos puntos de la localidad.










Un punto de suministro al por mayor en Vilamarxant
La investigación permitió localizar el lugar desde el que se abastecía de droga a uno de los puntos de venta. Según las pesquisas, tres personas —una pareja de 41 y 38 años y una mujer de 71— suministraban las sustancias estupefacientes desde dos chalets situados en una urbanización de Vilamarxant.
Los agentes relacionaron a estas personas con el suministro de distintos tipos de droga. La mujer de mayor edad acompañaba presuntamente a la pareja cuando trasladaban grandes cantidades de droga hasta el punto de venta, y su vivienda se utilizaba además como “guardería” para almacenar estupefacientes y dinero procedente de la actividad delictiva.
Durante la intervención policial, mientras los agentes intentaban acceder al interior de la parcela para realizar el registro, uno de los investigados efectuó un disparo con un arma de aire comprimido de gran potencia. En ese momento, otra de las implicadas arrojó dos bultos a una parcela colindante.
Los agentes recuperaron ambos paquetes y comprobaron que uno contenía útiles para el corte y la venta de droga al por mayor, mientras que el otro escondía 700 gramos de cocaína.
Un segundo punto de venta en Cheste
La Guardia Civil detectó además otro punto de venta de droga en Cheste, gestionado por una mujer de 58 años, que presuntamente vendía las sustancias directamente a consumidores.
Durante la vigilancia del domicilio, los investigadores observaron un flujo constante de personas, especialmente a primera hora de la mañana y al final de la tarde, muchas de ellas de origen extranjero, que entraban y salían de la vivienda.
En el registro del inmueble, los agentes descubrieron que se habían construido varias habitaciones extremadamente pequeñas que se alquilaban por 200 euros a personas con escasos recursos económicos. Según la investigación, los ocupantes vivían en condiciones muy precarias, con estancias en las que apenas cabía una cama individual.
Ocho detenidos y abundante material intervenido
El 10 de febrero se realizaron cinco entradas y registros domiciliarios que culminaron con la detención de ocho personas: cuatro hombres y cuatro mujeres de entre 38 y 71 años. Siete de los arrestados son de nacionalidad española y uno italiana.
Durante la operación se incautaron 700 gramos de cocaína, 1,8 kilogramos de hachís, 140 gramos de sustancia de corte, 6.000 euros en efectivo y 11 armas, entre ellas armas de fuego, simuladas, de aire comprimido y de fogueo.
A los detenidos se les atribuyen presuntos delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y homicidio en grado de tentativa. Tres de ellos han ingresado en prisión.
La investigación ha sido desarrollada por agentes del Equipo ROCA de Llíria, y las diligencias se han remitido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Requena.




