La Concejalía de Sanidad y Consumo ha intensificado durante las Fallas las inspecciones a las 165 churrerías instaladas en la ciudad de València, con controles diarios para garantizar que todos los puestos cumplan las condiciones higiénico-sanitarias y las normas de consumo.
Los puestos permanecen instalados en las calles desde el 2 hasta el 19 de marzo. Del total, 146 corresponden a puestos falleros y 19 a bares.
El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, ha explicado que “todos los puestos tienen que cumplir las mismas normas, se inspeccionan a lo largo de la campaña de Fallas y si no cumplen las normas, tienen que desmontar el puesto”.
271 inspecciones
Hasta el momento, el servicio municipal ha realizado 271 inspecciones en puestos de churros y buñuelos. Además, se han efectuado 173 análisis de aceite y se han ordenado 12 cambios, mientras que en materia de agua se han llevado a cabo 26 inspecciones.
Gosálbez ha señalado que “vamos a seguir realizando inspecciones diarias hasta el 19 de marzo, porque la salud de los valencianos y de los visitantes durante estas Fallas son una prioridad para esta concejalía. Vamos a comprobar cada uno de los autorizados, las condiciones higiénico-sanitarias y la calidad del aceite de la fritura”.
Controles por sorpresa y análisis del aceite
Los inspectores técnicos miden la calidad del aceite con un medidor de compuestos polares y verifican que todos los puestos estén conectados a la red municipal de abastecimiento de agua.
Las inspecciones se realizan de forma aleatoria, por sorpresa y en cualquier día de la semana o franja horaria. Los seis técnicos encargados de estas revisiones controlan las prácticas de manipulación, la conexión a la red, la existencia de calentador de agua, grifo de accionamiento no manual, toallas de un solo uso y también toman muestras de agua para comprobar su estado químico.
Control de precios y hojas de reclamaciones
Desde el área de Consumo también se supervisa que los puestos cumplan con sus obligaciones de información al cliente. José Gosálbez ha indicado que “desde el área de Consumo también controlamos los precios porque defender al consumidor exige reglas claras y que se cumplan. Por eso verificamos que todas las churrerías tengan la lista de precios visible, dispongan de hojas de reclamaciones y entreguen el tique cuando lo solicite el cliente. Transparencia y cumplimiento de la norma, sin excepciones”.
A partir del 12 de marzo se instalarán además en la ciudad 79 mercados, y cada uno podrá contar con hasta 10 puestos de alimentación, cinco con elaboración y cinco sin elaboración, que también serán supervisados por los inspectores municipales.
El Bando Fallero fija la normativa que deben cumplir todos los puestos de venta de churros instalados durante las fiestas.




