Cinco jóvenes han sido identificados por su presunta relación con el incendio forestal declarado durante la madrugada del 16 de marzo en El Saler, dentro de una zona protegida de la Devesa. Uno de ellos ha quedado investigado como presunto autor de un delito de incendio forestal en un espacio de alto valor ambiental.
El aviso se recibió a las 03.41 horas, cuando la sala CISE alertó de un fuego en el Camí Mig de la Devesa. Hasta el lugar se desplazaron patrullas de la Policía Local de València, bomberos del parque de El Saler y agentes de la Guardia Civil del puesto de Alfafar. El incendio afectó a unos 200 metros cuadrados de terreno y finalmente quedó extinguido.
Una testigo explicó durante la intervención que había visto a cinco jóvenes lanzar un artefacto pirotécnico en las proximidades del paseo marítimo. Acto seguido, según su relato, el fuego comenzó en una zona de matorral y los implicados abandonaron rápidamente el lugar en un vehículo.
Localizan el coche poco después del incendio
A partir de esa información, las patrullas localizaron un turismo cuyas características coincidían con las descritas por la testigo. Los agentes lo interceptaron en las proximidades de la zona y comprobaron que en su interior viajaban cinco jóvenes.
Durante la actuación, los policías observaron además restos de arena tanto en el vehículo como en parte de la ropa de los ocupantes. Esa circunstancia reforzó las sospechas sobre su posible presencia previa en el entorno donde se había originado el fuego.
Uno de los jóvenes admitió haber lanzado una bengala
Uno de los identificados reconoció después haber lanzado una bengala, aunque aseguró que lo hizo sin intención de provocar el incendio. También admitió que abandonó el lugar al comprobar que las llamas se habían propagado en la vegetación.
Las imágenes de las cámaras de tráfico permitieron corroborar además la salida del vehículo desde esa zona en dirección a València, un dato que apoyó la reconstrucción de los hechos realizada por los agentes.
Delito de incendio forestal en zona protegida
Los cinco jóvenes fueron trasladados al cuartel de la Guardia Civil de Alfafar. Allí, uno de ellos quedó investigado como presunto autor de un delito de incendio forestal en una zona protegida de gran valor ambiental.
Este tipo de hechos puede acarrear penas de prisión, sanciones económicas y la obligación de asumir tanto los daños causados al medio natural como el coste de las labores de extinción.





