El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha urgido al Gobierno de España a reforzar los controles en frontera tras la publicación del informe de la Comisión Europea sobre los productos que entran en el mercado de la UE, un documento que alerta de una vigilancia insuficiente sobre las importaciones y de la necesidad de intensificar los controles.
Barrachina ha subrayado que el estudio europeo confirma un problema de fondo que afecta al conjunto del mercado interior y que exige una respuesta política más firme por parte del Gobierno de España.
“Si la propia Comisión Europea admite que los controles siguen siendo insuficientes, el Gobierno no puede seguir mirando hacia otro lado. Tiene que defender con más firmeza la competencia leal y exigir que quien entra en Europa cumpla las reglas”, ha afirmado.
El informe, elaborado por la Dirección General de Fiscalidad y Unión Aduanera, recoge que en 2024 las aduanas de la UE realizaron 392.529 intervenciones, notificaron 244.470 suspensiones y ejecutaron 64.322 denegaciones. Sin embargo, al comparar estos datos con el volumen total de productos despachados a libre práctica, la propia Comisión concluye que el rendimiento general ha ido cayendo.
En concreto, en 2024 solo se controlaron 82 artículos por millón de importaciones, se suspendieron 51 por millón y se rechazaron finalmente 13 por millón por incumplimiento o riesgos graves.
Para Barrachina, estos datos evidencian que el actual sistema europeo de vigilancia en frontera sigue siendo demasiado débil para garantizar un mercado interior plenamente equilibrado. “No basta con aumentar controles en términos absolutos si el volumen de mercancías crece mucho más rápido que la capacidad de inspección. El problema está diagnosticado y ahora toca actuar”, ha señalado.
El conseller ha puesto además el foco en uno de los elementos que la propia Comisión identifica como prioridad urgente: el crecimiento del comercio electrónico. El informe constata que las importaciones de bajo valor pasaron de 1.400 millones de partidas en 2022 a 2.300 millones en 2023 y 4.600 millones en 2024, una escalada que está tensionando los sistemas de control en frontera y obligando a reforzar la cooperación entre aduanas y autoridades de vigilancia del mercado.
Barrachina ha advertido de que esta situación no puede desligarse del debate sobre la reciprocidad y la competencia leal dentro del mercado europeo. A su juicio, cuando las instituciones comunitarias reconocen que existen déficits de vigilancia sobre lo que entra, el Gobierno de España está obligado a defender con más firmeza los intereses de los productores españoles en Bruselas.
El informe también pone de relieve grandes diferencias entre Estados miembros en la eficacia de los controles. Mientras el país con mejor rendimiento rechazó 175,4 artículos por millón de importaciones, el de peor comportamiento apenas rechazó 0,1 por millón. La Comisión considera que esas diferencias no se justifican y ha iniciado un diálogo con los Estados miembros de menor rendimiento para mejorar sus controles.
Para el conseller, esta falta de homogeneidad debilita el mercado único. “No puede haber una frontera europea fuerte en unos puntos y blanda en otros. Si las reglas son comunes, su cumplimiento también debe serlo”, ha indicado.
Barrachina ha reclamado por ello al Gobierno de España que impulse una posición más firme en el ámbito europeo para reforzar la vigilancia en frontera, mejorar la coordinación entre aduanas y autoridades de control, acelerar los instrumentos de intercambio de información y defender una aplicación homogénea de los controles en todos los Estados miembros.
“El informe refleja que Europa sigue controlando poco y de forma desigual. Lo que tiene que hacer ahora el Gobierno de España es actuar, defender a nuestros productores y exigir una frontera europea más eficaz”, ha concluido Barrachina.




