El Ayuntamiento de València avanza estos días en la retirada de las vallas instaladas en la calle durante las Fallas y prevé completar en las próximas horas el desmontaje de la jaula de la mascletà de la plaza del Ayuntamiento. Con ello, la ciudad encara el regreso a la normalidad tras unas fiestas en las que se han desplegado alrededor de 12,5 kilómetros de vallado peatonal, además de otros elementos de protección, señalización e iluminación urbana.
En total, el consistorio ha colocado este año unas 5.000 vallas amarillas para peatones, 600 más que en ejercicios anteriores. De ellas, 2.200 son de propiedad municipal y el resto se han alquilado. Además, unas 1.700 se han destinado a perimetrar los distintos itinerarios de la Ofrenda, a las que se suman los 50 metros de mecanotubo instalados en la plaza de la Mare de Déu.
Junto a este dispositivo, también se han distribuido por distintos puntos de la ciudad otras 700 vallas de obra de tres metros con patas de hormigón, utilizadas para proteger edificios patrimoniales o delimitar las zonas de seguridad de los castillos de fuegos artificiales. Esta cifra supone 300 unidades más que el año pasado.
La retirada incluye igualmente las vallas metálicas de la mascletà, ubicadas en la explanada central de la plaza del Ayuntamiento, que volverán a los almacenes municipales hasta el próximo año. Los operarios también desmontan los elementos de protección del balcón principal del Ayuntamiento y de los balcones laterales de la Casa Consistorial, así como los postes del cableado eléctrico y los paneles informativos instalados en la plaza.


Más arena, señales y refuerzo de iluminación durante las Fallas
El operativo fallero también ha requerido este año 460.000 kilos de arena para sujetar elementos de los actos pirotécnicos o proteger el asfalto del fuego, lo que representa 180.000 kilos más que en 2025. A ello se añaden 2.000 placas de tráfico repartidas por toda la ciudad y un refuerzo especial del alumbrado en los principales recorridos y enclaves festivos.
En concreto, se han instalado proyectores adicionales de entre 75 y 200 vatios, con 40 en la plaza del Ayuntamiento, 20 en la plaza de la Mare de Déu, 32 en la plaza de la Reina, 18 en la calle de la Barcella y la plaza de L’Almoina, y 16 en la calle del Micalet. Además, se han colocado 3 cañones de iluminación sobre el cadafal y el remate de la imagen de la Virgen.
Un dispositivo con 26 operarios y decenas de vehículos
Un total de 26 operarios ha trabajado desde el 1 de marzo en las tareas de montaje, desmontaje y atención de las necesidades técnicas vinculadas a mascletaes, castillos, cabalgatas, ofrendas y otros actos de las Fallas. Para ello, el Ayuntamiento ha movilizado una flota compuesta por 10 furgonetas, 4 camiones y 25.000 bridas destinadas al movimiento y montaje de vallas, señalización y mobiliario urbano.
A este dispositivo se han sumado otras 6 furgonetas y 9 turismos del parque móvil municipal para apoyar y trasladar los servicios de bomberos durante la Nit de la Cremà. Además, 2 carretillas elevadoras, un camión grúa y una plataforma elevadora han atendido a diario las necesidades de las zonas de fuegos.
Los operarios municipales también han montado y desmontado rampas para facilitar el acceso peatonal a la plaza de la Mare de Déu, tarimas para medios de comunicación, además de trasladar extintores, mobiliario y pedestales. Del mismo modo, han dado soporte técnico al Centro de Coordinación Operativa y al conjunto de actividades organizadas durante las fiestas.
La concejala de Servicios Centrales Técnicos, Julia Climent, ha destacado «el esfuerzo y el trabajo del Ayuntamiento y de los operarios municipales para que la ciudad pueda disfrutar de unas fiestas en todo su esplendor y, a la vez, que la ciudad sea capaz de volver a la normalidad en tiempo récord». Según ha señalado, este resultado responde a un trabajo de planificación, logística, montaje y desmontaje que cada año se despliega desde distintas concejalías y, en especial, desde su departamento.



