La autovía V-31, conocida como Pista de Silla, se ha reabierto al tráfico a las 9:30 horas de este miércoles tras el corte provocado por la avería de una grúa que realizaba trabajos nocturnos en la vía. La incidencia obligó a cerrar varios carriles y generó un importante colapso circulatorio en el principal acceso sur a València.
Fuentes del Centro de Gestión de Tráfico de Valencia han detallado que ya están operativos todos los carriles de la Pista de Silla en ambos sentidos. Esto incluye tanto los carriles de salida desde la capital como los dos carriles de entrada que a primera hora de la mañana permanecían cortados por las obras vinculadas a la intervención de la grúa averiada.
Pese a la reapertura completa de la autovía, media hora después de retirarse las restricciones seguían registrándose 13 kilómetros de retenciones en sentido de entrada a València. La acumulación de vehículos no se disipa de inmediato cuando se reabren los carriles, ya que el tráfico que ha quedado embalsado durante el corte tarda un tiempo en avanzar y reorganizarse, lo que prolonga el colapso durante buena parte de la mañana.
Efecto en otras vías de acceso a València
El incidente en la Pista de Silla no solo ha afectado a la V-31, sino que ha tenido repercusión en varias vías colindantes que actúan como accesos alternativos a la ciudad. El colapso generado en la autovía ha impactado en la CV-36 y en la A-3, dos de las carreteras principales que conectan con el área metropolitana, donde el tráfico ha circulado con lentitud debido al desvío de conductores que intentaban evitar la retención principal.
Según las mismas fuentes, también se han visto afectadas la avenida Ausiàs March, el Bulevar Sur y todas sus transversales, que han absorbido parte del flujo de vehículos procedentes de la V-31. Al incrementarse el volumen de tráfico en estas vías urbanas y periurbanas, se han formado colas adicionales y se han producido embotellamientos en cruces y rotondas, complicando la movilidad en buena parte del sur de la capital.
En este tipo de situaciones, aunque la causa directa del atasco se resuelve con la reapertura de los carriles, los efectos sobre la circulación se mantienen durante un tiempo. La necesidad de que los vehículos atrapados en la retención recuperen la marcha y la redistribución del tráfico hacia los accesos habituales explican que el colapso persista incluso después de que la autovía vuelva a estar completamente operativa.




