Las principales carreteras de la Comunitat Valenciana en dirección a Madrid registran las primeras retenciones importantes del dispositivo de tráfico de Semana Santa, con colas que han llegado a alcanzar los doce kilómetros en la A-3. Estas congestiones se concentran en los tramos de enlace hacia la capital, en un domingo de regreso para muchos conductores y en un contexto en el que en Madrid no es festivo el lunes, lo que intensifica la circulación en sentido a la meseta.
Fuentes de la Dirección General de Tráfico detallan que en la autovía A-3, entre los términos de Loriguilla y Chiva, se mantiene una retención que en la actualidad es de unos seis kilómetros, aunque a lo largo de la mañana ha llegado a duplicarse y alcanzar los doce kilómetros. Este tramo actúa como uno de los principales corredores de salida y retorno entre la Comunitat Valenciana y Madrid, por lo que concentra un elevado volumen de vehículos en operaciones especiales como la de Semana Santa.
En la autovía A-7 también se registran problemas de circulación. Los vehículos que proceden de Barcelona y pretenden incorporarse a la A-3 en sentido Madrid generan una retención de aproximadamente tres kilómetros. Este punto de enlace entre dos grandes ejes viarios provoca un tapón de tráfico cuando coinciden numerosos desplazamientos de largo recorrido, especialmente en días de operación retorno, ya que se concentra el flujo procedente del noreste peninsular y del litoral mediterráneo.
Situacion en otras autovias
La congestión no se limita a la A-3 y a la A-7. En la autovía A-31, a la altura de Villena (Alicante), se registra este domingo una retención de unos cinco kilómetros en sentido Albacete, también según la información facilitada por la DGT. Este tramo canaliza gran parte del tráfico que conecta la provincia de Alicante con el interior peninsular, por lo que las retenciones reflejan igualmente el incremento de desplazamientos propios de estas fechas.
Además de las colas por volumen de vehículos, las condiciones meteorológicas han tenido impacto en la circulación. Durante varias horas de la mañana, un denso banco de niebla ha afectado a la V-21, una de las principales vías de acceso a València desde el norte. La niebla ha reducido notablemente la visibilidad, obligando a extremar las precauciones y a moderar la velocidad, con el consiguiente efecto en la fluidez del tráfico.
Según las mismas fuentes, este episodio de niebla ha ido remitiendo con el paso de las horas y prácticamente había desaparecido poco antes de las 13:00 horas. La mejora de la visibilidad ha permitido recuperar progresivamente las condiciones habituales de circulación en la V-21, aunque el elevado número de vehículos desplazándose por la Comunitat Valenciana mantiene la presión sobre la red viaria en las principales rutas de conexión con Madrid y el interior.





