La Diputación de Valencia ha completado la reparación de los desperfectos que la dana provocó en 72 depuradoras de la provincia, unas infraestructuras clave para el saneamiento de aguas residuales que quedaron seriamente afectadas por la riada de octubre de 2024. Los trabajos han sido ejecutados por la empresa Egevasa, dependiente de la corporación provincial, con un coste final cercano a los veinte millones de euros, muy por debajo de la estimación inicial.
La vicepresidenta de la Diputación y responsable de la Junta de Egevasa, Natàlia Enguix, ha destacado en un comunicado el papel de la empresa pública tanto en la reparación de las depuradoras situadas en distintas comarcas como en la tramitación de las ayudas estatales. Según ha subrayado, esa gestión ha permitido disponer de liquidez de forma rápida y reducir el esfuerzo económico directo que debía asumir la Generalitat, al sustituir parte del gasto previsto por subvenciones del Ministerio.
Enguix ha remarcado que la Diputación respondió desde el primer momento para afrontar los daños en las infraestructuras hídricas, tanto en las redes de abastecimiento de agua potable como en las instalaciones de depuración. Esta reacción temprana permitió poner en marcha el plan de recuperación apenas dos semanas después de la riada, empezando en la depuradora de Godelleta y extendiéndose progresivamente al resto de plantas afectadas, hasta abarcar la totalidad de las 72 estaciones.
Impacto economico y proyectos futuros
La vicepresidenta ha señalado que la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana (EPSAR) solo ha tenido que invertir 2,5 millones de euros frente a una estimación inicial que superaba los 30 millones para ejecutar las reparaciones necesarias tras la dana. Esta diferencia se explica por la combinación de una mejor definición de las obras imprescindibles una vez evaluados los daños reales y, sobre todo, por la aportación de las ayudas ministeriales, que han cubierto la mayor parte del coste final.
El resto del importe, hasta los aproximadamente 20 millones de euros a los que ha ascendido el conjunto de los trabajos, se ha financiado con las ayudas del Ministerio. De esta forma, la carga económica directa para las arcas autonómicas y provinciales se ha visto notablemente reducida, lo que facilita que estas administraciones puedan destinar recursos a otras actuaciones relacionadas con el ciclo integral del agua o con la prevención de nuevos episodios de daños en infraestructuras.
En palabras de la presidenta de la Junta de Egevasa, los trabajos realizados por los operarios y técnicos de la empresa de la Diputación, encargados de la reparación de las depuradoras, demuestran la capacidad de respuesta ante situaciones sobrevenidas. Enguix ha defendido además la plena disposición de Egevasa para ayudar a todos los municipios valencianos en la resolución de sus problemas con el ciclo del agua, independientemente de que tengan o no contratado el servicio directamente con la Diputación.
Proyectos más complejos
Tres de las estaciones de depuración en las que ha intervenido Egevasa deberán afrontar, no obstante, proyectos más complejos en los próximos años para adaptar sus infraestructuras a las nuevas condiciones fijadas por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). El organismo de cuenca ha establecido de nuevo el nivel de los cauces de los ríos basándose en los límites que alcanzó el agua durante la riada de octubre de 2024, lo que obliga a revisar los puntos en los que discurren los colectores.
Depuradoras afectadas por estos futuros proyectos
Las depuradoras afectadas por estos futuros proyectos son las de Vall dels Alcalans, Siete Aguas y Godelleta, que tendrán que acondicionar sus instalaciones para hacerlas compatibles con los nuevos cauces y reducir el riesgo de que las infraestructuras queden de nuevo expuestas en episodios de lluvias extremas. Esto implica, entre otras actuaciones, sacar los colectores del cauce de los ríos y reubicarlos en trazados más seguros.
El gerente de Egevasa, Juan Ángel Conca, ha explicado que estas intervenciones se prolongarán en el tiempo, al tratarse de procedimientos complejos que en algunos casos conllevan expropiaciones de terreno y la elaboración de estudios detallados para determinar la mejor ubicación de los nuevos colectores. Estos pasos previos son imprescindibles para garantizar que las soluciones adoptadas sean duraderas y se ajusten tanto a los condicionantes técnicos como a los requisitos ambientales y urbanísticos.
El plan de recuperación de las depuradoras comenzó en Godelleta con una estimación presupuestaria inicial de 31 millones de euros para el conjunto de actuaciones. Con el avance de las obras y la concreción de las necesidades reales en cada planta, ese importe se ha ajustado hasta rondar los 20 millones, concentrando los recursos en las reparaciones prioritarias para restablecer el servicio en condiciones de seguridad y eficiencia.
En materia de agua, Enguix ha señalado que la Diputación ha asumido un papel de coordinación entre las administraciones locales y la autonómica, con el objetivo de ganar eficiencia en un servicio básico como es el abastecimiento de agua potable, la conducción de aguas residuales y la depuración. Esta labor de enlace permite que los municipios, especialmente los más pequeños, dispongan de apoyo técnico y administrativo para acceder a ayudas y ejecutar proyectos que, de otro modo, serían más difíciles de abordar.
La vicepresidenta ha puesto en valor también el trabajo que está desarrollando la delegación del Ciclo Integral del Agua, dirigida por Paco Comes, que se encarga de impulsar y supervisar estas actuaciones. Según ha subrayado, la combinación de la capacidad técnica de Egevasa, la coordinación institucional de la Diputación y la financiación estatal ha sido clave para que, pocos meses después de la dana, las 72 depuradoras dañadas vuelvan a estar operativas y mejor preparadas ante futuros episodios de lluvias intensas.



