El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha pedido a los sindicatos de Educación que renuncien a convocar una huelga en el mes de mayo, al considerar que se trata del último tramo del curso escolar y del periodo en el que se concentran los exámenes finales y las pruebas de acceso a la universidad.
Según ha explicado, le preocupa que una eventual convocatoria de paros coincida con estas fechas clave para el alumnado y pueda alterar el calendario de exámenes o generar incertidumbre en los estudiantes que se preparan para acceder a la universidad.
Defensa del diálogo sin amenazas de huelga
Pérez Llorca ha afirmado que cree en el diálogo y en el entendimiento con profesores y maestros en sus reivindicaciones laborales, pero ha subrayado que, a su juicio, las negociaciones no deberían desarrollarse bajo la amenaza constante de una huelga. En su opinión, esta presión dificulta alcanzar acuerdos serenos y puede generar tensión añadida en la comunidad educativa.
El president ha señalado que en estos momentos resulta muy difícil atender plenamente las peticiones de los docentes, centradas principalmente en un aumento salarial. Ha recordado que esta demanda se ha mantenido durante los ocho años del anterior Gobierno del Botànic y que, según ha apuntado, en aquel periodo los sindicatos no llegaron a movilizarse con la misma intensidad ni a plantear manifestaciones similares.
Preocupación por conflicto laboral
Ante este cambio de escenario, se ha preguntado en voz alta si ahora ha cambiado el criterio de los sindicatos y ha añadido que espera que esta nueva postura sea una simple coincidencia y no tenga relación con el hecho de que quede un año para las próximas elecciones autonómicas. Con esta reflexión ha dejado entrever su preocupación por que el conflicto laboral pueda mezclarse con el calendario político.
Respeto derecho docentes
Pérez Llorca ha insistido en que respeta los derechos de los docentes y ha reiterado que cree mucho en la figura del profesor, a la que ha otorgado un papel central en la calidad del sistema educativo. No obstante, ha reclamado que, durante el mes de mayo, se prioricen las necesidades del alumnado, dado que este periodo concentra los exámenes finales y las pruebas que determinan el acceso a los estudios universitarios.
En este contexto, ha considerado que garantizar la normalidad académica debe ser una prioridad y ha advertido de que cualquier alteración del calendario o del funcionamiento habitual de los centros podría tener un impacto directo en los estudiantes, que se juegan gran parte de su futuro académico en estas fechas.
El president también ha criticado que, según ha relatado, mientras se celebraba una reunión con la consellera de Educación, Carmen Ortí, ya se estaban produciendo manifestaciones en el exterior, algo que, a su juicio, daba la sensación de que la protesta estaba premeditada antes de escuchar las propuestas del Consell. Para él, esta actitud transmite la impresión de que la decisión de movilizarse estaba tomada de antemano, con independencia del contenido de la negociación.
Pérez Llorca ha concluido defendiendo que el actual es un Gobierno que apuesta por el diálogo, pero ha advertido de que mantener de forma permanente la amenaza de una huelga no le parece positivo. Ha insistido en que la vía del acuerdo debe prevalecer y ha reclamado a los sindicatos que busquen soluciones pactadas que permitan compatibilizar la defensa de las condiciones laborales del profesorado con la protección del derecho del alumnado a culminar el curso con normalidad.


