La tasa de desempleo entre los menores de 25 años en la Comunitat Valenciana se sitúa en el 28,59 % en el primer trimestre de 2026, tras descender 0,63 puntos respecto al trimestre anterior.
Pese a esta ligera mejora, el paro juvenil en la región continúa unos cuatro puntos por encima de la media nacional, lo que refleja que la inserción laboral de los jóvenes valencianos sigue siendo más complicada que en el conjunto de España.
Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de desempleo juvenil entre los menores de 25 años en el conjunto del país alcanza el 24,54 % en el primer trimestre del año. Esta cifra supone un aumento de 1,53 puntos en comparación con el cierre de 2025, lo que indica un empeoramiento general del acceso al empleo para este colectivo a nivel estatal.
Más jóvenes en paro al inicio de 2026
El número total de jóvenes de entre 16 y 24 años en situación de desempleo en España asciende a 440.400 personas al comienzo del año, 32.500 más que en el último trimestre de 2025. Este incremento refleja que, pese a posibles mejoras puntuales en algunas comunidades, la tendencia general en el arranque de 2026 es de aumento del paro juvenil.
El repunte del desempleo se nota especialmente entre los hombres jóvenes. En el primer trimestre del año hay 236.600 varones en paro, 18.700 más que al cierre de 2025. Entre las mujeres jóvenes en desempleo se contabilizan 203.900, lo que supone 13.900 más que en el último tramo del año anterior. Estas cifras ponen de manifiesto que el empeoramiento del mercado laboral juvenil afecta a ambos sexos, aunque el volumen de parados es mayor entre los hombres, lo que puede estar relacionado con la presencia de más jóvenes varones en sectores especialmente sensibles a la desaceleración económica.
Por territorios
Por territorios, Ceuta y Melilla continúan registrando las tasas de desempleo juvenil más elevadas del país, con un 61,11 % y un 76,50 %, respectivamente. Estos datos sitúan a los jóvenes de ambos territorios en una posición de especial vulnerabilidad, muy por encima del promedio nacional y del resto de comunidades autónomas.
Andalucía es la comunidad autónoma con la tasa de paro juvenil más alta, con un 32,39 %, lo que indica que prácticamente uno de cada tres menores de 25 años que quiere trabajar no encuentra empleo. En el extremo contrario se sitúa Canarias, que presenta la tasa más baja, del 17,36 %, lo que la coloca como la región con mejor comportamiento relativo en empleo juvenil dentro del conjunto autonómico.
A pesar del aumento general del paro juvenil en España, la tasa ha descendido en varias comunidades. Entre los territorios donde el desempleo de los menores de 25 años se reduce se encuentran Extremadura, Galicia, Navarra, Castilla y León, Canarias, Asturias, Castilla-La Mancha y la Comunitat Valenciana. En todas ellas, el primer trimestre de 2026 presenta un comportamiento algo más favorable que el último tramo de 2025, aunque en muchos casos siguen registrando tasas elevadas.
En la Comunitat Valenciana, la tasa del 28,59 % mejora ligeramente frente al 29,22 % del último trimestre de 2025. Esta reducción de 0,63 puntos sugiere que, aunque se creen oportunidades laborales para algunos jóvenes, el desempleo continúa afectando a más de una cuarta parte de este grupo de edad. La comunidad se mantiene así en un nivel de paro juvenil alto, por encima de la media nacional, lo que evidencia que el mercado laboral valenciano para los menores de 25 años sigue siendo frágil.
Los datos por comunidades autónomas permiten observar diferentes dinámicas territoriales. En el conjunto de España, la tasa de paro juvenil pasa del 23,01 % en el cuarto trimestre de 2025 al 24,54 % en el primero de 2026. Algunas regiones muestran repuntes llamativos, como Baleares, que pasa del 12,52 % al 28,69 %, o Cantabria, que sube del 13,50 % al 20,54 %, mientras que otras, como Extremadura, logran reducir con fuerza su tasa desde el 37,11 % al 27,65 %.
En otras comunidades, como Madrid, Murcia, Cataluña, País Vasco o La Rioja, el desempleo juvenil también aumenta entre finales de 2025 y el inicio de 2026, aunque con intensidades diferentes. Estas variaciones reflejan la sensibilidad del empleo juvenil a los cambios de ciclo económico y a factores estacionales, así como la distinta estructura productiva de cada territorio.
En este contexto, la Comunitat Valenciana combina un ligero avance en la reducción del paro juvenil con la persistencia de una de las tasas más altas del país. La mejora trimestral apunta a una cierta capacidad de absorción de jóvenes en el mercado de trabajo, pero los datos confirman que la integración laboral de este colectivo sigue siendo uno de los principales retos de la región.


