La Guardia Civil de Tráfico ha interceptado e inmovilizado en la A-7, entre los términos municipales de Museros y Bétera, un camión de grandes dimensiones cargado de naranjas que circulaba con el eje roto y presentaba múltiples deficiencias técnicas que suponían un riesgo inmediato y elevado para la seguridad vial.
Los hechos ocurrieron sobre las 18:30 horas del pasado 20 de abril, cuando un equipo del Destacamento de Tráfico Valencia-B realizaba labores de vigilancia y control del tráfico en este tramo de la autovía. En el curso de ese servicio, los agentes detectaron un camión que circulaba de forma anómala, lo que les llevó a extremar la atención ante la posibilidad de que se produjera un incidente grave.
Según la descripción de los agentes, el vehículo avanzaba de manera oblicua, ocupando el carril derecho y parte del izquierdo. Esta trayectoria irregular obligaba a otros conductores a realizar maniobras evasivas y provocó retenciones en la circulación, un indicio claro de que el camión no se encontraba en condiciones adecuadas para continuar la marcha.
Riesgo elevado para la seguridad vial
Ante esta situación, los agentes de Tráfico intervinieron rápidamente. El camión fue detenido de inmediato y retirado de la circulación para evitar que se produjera un siniestro vial de graves consecuencias. Este tipo de conducción, unida al mal estado técnico del vehículo, incrementa de forma notable la probabilidad de accidentes con daños materiales y personales.
Una vez apartado del tráfico, el vehículo fue trasladado a una estación de Inspección Técnica de Vehículos para someterlo a una inspección extraordinaria. En esta revisión específica se detectaron un total de 26 defectos técnicos, de los cuales 3 fueron catalogados como muy graves y 23 como graves. Este número de incidencias refleja un mantenimiento claramente insuficiente y una falta de adecuación a las normas que regulan el estado de los vehículos pesados.
Entre las deficiencias halladas, los agentes destacaron la rotura de un eje, un elemento clave para la estabilidad del camión. La avería de esta pieza compromete de forma crítica el control del vehículo, sobre todo en un transporte de grandes dimensiones y cargado, como en este caso con naranjas. En estas condiciones, cualquier maniobra brusca, cambio de carril o frenada podría haber desencadenado una pérdida total de control, con el consiguiente riesgo de vuelco o colisión múltiple.
La inspección finalizó con resultado desfavorable y se ordenó la inmovilización del camión hasta la subsanación total de todos los defectos detectados. Esta medida implica que el vehículo no podrá volver a circular hasta que supere una nueva revisión que confirme que cumple las exigencias del Reglamento General de Vehículos y de la normativa sobre inspecciones técnicas.
El conductor, un hombre de 64 años, fue denunciado por conducción temeraria, dado el modo en que circulaba el camión, y por diferentes infracciones relacionadas con el mal estado del vehículo. Estas infracciones recogen el conjunto de defectos graves y muy graves descubiertos durante la inspección extraordinaria, que evidencian que el vehículo no reunía las condiciones mínimas de seguridad exigibles para un transporte pesado en una vía de alta capacidad como la A-7.


