La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) se ha incorporado como nueva organización convocante a la huelga de Educación en la Comunitat Valenciana después de que el 76,30 % de sus afiliados y simpatizantes haya respaldado el paro en una encuesta interna. El sindicato ha decidido además apoyar una huelga indefinida, postura por la que se ha decantado el 55 % de las personas consultadas.
Consulta telemática y apoyo mayoritario a intensificar el paro en mayo
Según ha explicado la organización, la consulta se realizó de manera telemática el pasado jueves con el objetivo de conocer de forma rápida la percepción de su base social sobre el conflicto abierto en la enseñanza pública. El 84 % de los participantes se ha mostrado a favor de que la huelga se desarrolle durante el mes de mayo, un dato que el sindicato interpreta como un mandato claro para intensificar las movilizaciones justo en un periodo clave del curso escolar.
Este lunes, los órganos directivos de CSIF se han reunido para concretar los detalles de su participación en la protesta. Tras ese encuentro, la central ha anunciado que da un paso adelante en las reivindicaciones laborales del profesorado ante lo que considera una falta de respuestas concretas por parte de la Administración autonómica. A su juicio, el bloqueo en la negociación ha obligado a elevar la presión mediante una convocatoria indefinida.
Reivindicaciones salariales y laborales
El sindicato ha recordado que ya en febrero trasladó a la Conselleria de Educación un documento con trece puntos que considera imprescindibles para mejorar la educación pública valenciana y dignificar la labor de los docentes. Entre esas demandas sitúa en primer plano una subida salarial que califica de imprescindible, al entender que el profesorado valenciano se encuentra a la cola de España en retribuciones.
CSIF ha reclamado en numerosas ocasiones que la Conselleria concrete un incremento salarial con fechas y cantidades definidas y que comience a aplicarse en el curso actual. La organización insiste en que el asunto no puede seguir retrasándose, porque el personal docente lleva escuchando promesas de mejoras desde el anterior gobierno autonómico que, según denuncia, no se han traducido en acuerdos efectivos ni en mejoras en nómina.
En este contexto, la central subraya que la Generalitat no ha avanzado en la negociación y califica esta postura de inadmisible. Entiende que la ausencia de propuestas claras sobre salarios y condiciones laborales ha generado un creciente malestar entre el profesorado y ha desembocado en el apoyo mayoritario a la huelga dentro de la propia organización.
Entre las medidas que CSIF considera fundamentales figura el abono íntegro de las pagas extraordinarias para todo el personal docente, una reivindicación que vincula con la necesidad de recuperar poder adquisitivo perdido en los últimos años. También defiende el establecimiento de días de libre disposición, con el argumento de que permitirían una mejor conciliación y cierta flexibilidad en un sector sometido a una fuerte carga lectiva y organizativa.
El sindicato propone además el reconocimiento de un sexto sexenio para el profesorado, una medida que relaciona con la trayectoria profesional y la formación continua del colectivo. Recuerda que, a diferencia de lo que ocurre en otras comunidades autónomas, en la Comunitat Valenciana el cuerpo docente no percibe carrera profesional, por lo que considera que este sexto sexenio sería una vía para compensar parcialmente esa ausencia.
Junto a las cuestiones retributivas, CSIF ha planteado cambios organizativos en los centros. Entre ellos, la reducción de ratios en las aulas para mejorar la atención al alumnado y la disminución urgente de la burocracia, que según el sindicato obliga a muchos docentes a dedicar gran parte de su tiempo a trámites administrativos y tareas alejadas de la docencia directa. La central sostiene que este exceso de papel y gestión interna resta recursos a la preparación de clases y al seguimiento individualizado del estudiantado.
La organización reclama igualmente una nueva normativa que facilite la reducción de horario lectivo para el profesorado mayor de 55 años, con el objetivo de aliviar la carga de trabajo en los últimos años de carrera y aprovechar mejor su experiencia en tareas de coordinación y apoyo. Además, exige la máxima oferta posible de plazas en las próximas convocatorias de oposiciones docentes, con la intención de estabilizar plantillas, reducir la temporalidad y dar continuidad a los proyectos educativos en los centros públicos.
Con este paquete de reivindicaciones sobre la mesa y ante la ausencia de avances que considere suficientes, CSIF ha decidido sumarse como convocante a la huelga del profesorado y mantener su apuesta por un paro indefinido, a la espera de que la Administración presente propuestas concretas que permitan desbloquear la negociación.


