Centenares de taxistas han tomado el centro de València con sus vehículos y a pie para protestar contra el servicio que prestan los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC). Denuncian el aumento de los llamados coches negros haciendo de taxis y acusan a la Conselleria de mantener un vacio normativo que, según afirman, permite que estas plataformas sigan creciendo sin un marco claro.
La movilización ha comenzado con una marcha de taxis desde la calle Blanqueries, junto a las Torres de Serranos, sobre las 10:30 horas. Media hora después se ha iniciado una marcha lenta que ha avanzado por algunas de las principales arterias de la ciudad, como las calles de Tetuán, Colón, Xàtiva, Guillem de Castro y Ángel Guimerá, hasta la avenida del Cid. El recorrido, diseñado para ser muy visible y generar presión sobre la administración, ha concluido con una pitada frente a la Conselleria competente en Transportes, situada en el complejo administrativo 9 d’Octubre.
Los taxistas sostienen que este tipo de protestas, con marchas lentas y concentraciones frente a la Administración, son la única forma de visibilizar un conflicto que, a su entender, lleva demasiado tiempo enquistado. Consideran que, mientras no haya una regulación firme, los VTC seguirán compitiendo de manera desleal con el servicio de taxi tradicional y tensionando la convivencia en la calle y en las paradas.
El decreto que prepara la Conselleria
El conseller de Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, ha asegurado que el nuevo decreto que regulará la actividad de los taxis y de los VTC estará listo en mayo. Ha reconocido, no obstante, que la norma está tardando en ver la luz porque algunas de las reivindicaciones planteadas por ambas partes se tienen que estudiar muy bien, ya que no tienen una solución sencilla.
Martínez Mus ha explicado que el objetivo del Consell es exprimir todas las posibilidades para que el resultado final contente a los dos sectores y haga posible la convivencia entre taxis y VTC. Ha insistido en que la prioridad es que los ciudadanos dispongan del mejor servicio de transporte posible, lo que obliga a buscar un equilibrio complejo entre intereses enfrentados.
Según ha indicado, la búsqueda de ese equilibrio provoca que ninguno de los dos sectores se sienta plenamente satisfecho ni escuchado. El conseller ha subrayado que taxis y VTC trasladan peticiones totalmente contradictorias, especialmente en lo que respecta a los servicios urbanos, uno de los principales focos de conflicto.
En este punto, ha recordado que existe una sentencia que interpreta que los VTC sí pueden realizar servicios urbanos. Frente a ello, los taxistas reclaman que el nuevo decreto establezca que los VTC no puedan operar en ese ámbito, lo que coloca a la Administración ante un escenario delicado en el que debe encajar las demandas del sector con las resoluciones judiciales vigentes.
Martínez Mus se ha mostrado preocupado por el cumplimiento efectivo de la normativa y ha avanzado que el decreto que se está redactando tendrá que mejorar la capacidad de control sobre lo que se pretende regular. Para ello, ha planteado la necesidad de un régimen sancionador que condicione las conductas que generan malestar tanto entre los taxistas como entre las empresas de VTC y sus conductores.
El conseller ha incidido en que la meta es hacer compatible y pacificar la convivencia entre ambos modelos de transporte para cubrir las necesidades de movilidad existentes en la Comunitat Valenciana. Ha recalcado que la Administración se debe a los usuarios y que cualquier regulación debe tener en cuenta tanto la calidad del servicio como la seguridad jurídica para los dos sectores.
Protestas por el retraso y cifras de licencias
Desde el lado de los convocantes, las asociaciones del taxi firmantes de la protesta han cargado contra la Conselleria por lo que consideran un retraso injustificado a la hora de cerrar el vacio normativo. Recuerdan que llevan un año esperando una regulación clara y apuntan que en este tiempo ya han pasado el verano de 2025, la investidura del nuevo president, Navidad, Fallas y Semana Santa sin que se haya aprobado la norma prometida.
Las siete organizaciones del sector han alertado de que en el último año se han concedido más de 800 licencias de VTC en la Comunitat Valenciana y que hay más de 5.000 solicitudes en trámite. A su juicio, estas cifras confirman que, mientras no se dicten nuevas reglas, el número de VTC seguirá aumentando de forma constante y alterando el equilibrio con el taxi.
Ante este escenario, las asociaciones del taxi han advertido de que, si no se producen soluciones concretas en forma de regulación y medidas de control, continuarán con las protestas semanales de manera indefinida. Con ello pretenden mantener la presión sobre el Gobierno autonómico hasta que el decreto se apruebe y empiece a aplicarse sobre el terreno.



