Camps eleva la presión sobre el PPCV con una nueva encuesta y avales para disputar el congreso

Ejemplo de shortcode con estilo
El expresident insiste en reclamar la convocatoria del cónclave autonómico mientras el entorno de Pérez Llorca defiende sondeos que mantienen al PP al frente del Consell con el apoyo de Vox

Francisco Camps presentará este viernes ante los medios un nuevo sondeo electoral con el que busca elevar la presión sobre el PPCV y reclamar la convocatoria del congreso autonómico. El expresident mantiene abierto el pulso interno con Juanfran Pérez Llorca, en un momento en el que la dirección nacional del PP todavía no ha fijado calendario para el cónclave regional.

El expresident mantiene su reclamación de convocar el congreso autonómico, pendiente desde hace meses, y sitúa el debate orgánico en plena antesala de las decisiones que debe adoptar la dirección nacional del PP.

El movimiento llega en un momento de especial sensibilidad interna. Juanfran Pérez Llorca, actual president de la Generalitat, maneja sondeos que apuntan a que el PP podría conservar el Consell con el apoyo de Vox, aunque con una correlación de fuerzas más ajustada que la actual. Ese escenario reforzaría su posición como posible candidato en 2027, tras meses marcados por la sucesión de Carlos Mazón y por el impacto político de la gestión de la DANA de octubre de 2024.

La batalla demoscópica se ha convertido así en uno de los ejes del pulso interno. Los datos atribuidos al entorno de Pérez Llorca sitúan al PP en 37 escaños y a Vox en 20, frente a los 40 diputados populares y los 13 de Vox de la actual legislatura. Esa lectura permitiría al bloque de derechas retener la mayoría en Les Corts, aunque con una mayor dependencia parlamentaria de la formación de Santiago Abascal.

Un pulso marcado por las encuestas

Camps, sin embargo, defiende una lectura muy distinta. El expresident ya presentó en febrero una encuesta encargada por él mismo que situaba al PP en una posición más débil y otorgaba a Vox un peso superior. Aquel sondeo también preguntaba por nombres propios del PPCV, entre ellos Pérez Llorca, María José Catalá y el propio Camps.

El exjefe del Consell ha utilizado esos datos para sostener que su perfil conserva capacidad de movilización interna y electoral. En aquella presentación defendió que «no son opiniones, son datos» y vinculó su propuesta a la posibilidad de recuperar una mayoría amplia para el PP en la Comunitat Valenciana.

Ahora, Camps vuelve a apoyarse en la demoscopia para mantener abierta su ofensiva política. El expresident presenta una actualización de sus datos y acompaña esa iniciativa con un mensaje dirigido a la dirección nacional del partido: la necesidad de activar el congreso regional y permitir que la militancia decida el futuro liderazgo del PPCV.

El argumento central de Camps es que el partido necesita un liderazgo con capacidad para aspirar a la mayoría absoluta y reducir la dependencia de Vox. En sus últimas intervenciones ha insistido en que cualquier dirigente que no vea posible ese objetivo debería apartarse y dejar paso a quien, a su juicio, sí pueda conseguirlo.

El calendario del congreso, en el centro del debate

La convocatoria del congreso regional del PPCV sigue sin fecha. El proceso está pendiente desde hace más de un año y depende de la decisión de Génova, que debe valorar si activa el relevo orgánico antes de las próximas elecciones autonómicas o si mantiene el calendario en suspenso.

Camps presiona para que el cónclave se celebre antes del verano. En paralelo, asegura que cuenta con avales suficientes para defender su candidatura si finalmente se abre el proceso. Su entorno ha trasladado que el expresident dispone de unos 300 apoyos, una cifra con la que busca mostrar músculo interno y trasladar que su candidatura no responde solo a una aspiración personal.

El debate orgánico también afecta a la posición de Pérez Llorca. El actual president ha construido en los últimos meses una relación fluida con Vox en la Comunitat Valenciana y ha sacado adelante acuerdos relevantes durante la legislatura. Ese entendimiento se presenta como uno de sus activos ante un escenario electoral en el que el PP podría necesitar de nuevo a la formación de Abascal para gobernar.

El partido, mientras tanto, mide los riesgos de abrir una competición interna en plena reconstrucción política. La celebración del congreso permitiría ordenar el liderazgo regional, pero también podría hacer visibles tensiones internas en un momento en el que el PP intenta proyectar estabilidad institucional desde la Generalitat.

Camps acelera su agenda propia

El expresident ha mantenido en los últimos meses una actividad creciente para reivindicar su regreso al primer plano del PPCV. Su estrategia combina mensajes sobre liderazgo, encuestas internas y llamamientos a la militancia para que el partido recupere una estructura orgánica clara.

Dentro de esa agenda, Camps también prepara un acto con simpatizantes el 22 de mayo, una cita que puede servirle para medir apoyos y reforzar públicamente su intención de competir si el congreso se convoca. El encuentro llega en un contexto en el que la dirección nacional debe decidir qué congresos autonómicos activa tras el nuevo ciclo electoral.

La pugna se libra, por tanto, en dos planos. Por un lado, el debate demoscópico sobre quién ofrece mejores expectativas electorales al PP valenciano. Por otro, la batalla por el calendario interno y por la posibilidad de que el liderazgo del partido se decida antes de las elecciones autonómicas.

Camps trata de convertir ambos debates en una misma idea: que el PPCV debe votar cuanto antes y elegir un proyecto con aspiración de mayoría. Pérez Llorca, en cambio, gana peso institucional mientras los sondeos de su entorno apuntan a que el PP podría conservar el Consell junto a Vox. La decisión final queda ahora en manos de Génova.