La Fiscalía pide 26 años de cárcel para un hombre acusado de agredir sexualmente a las dos hijas de su pareja

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Un hombre se sienta en el banquillo acusado de agredir sexualmente durante años a las dos hijas de su entonces pareja, de 9 y 11 años, para quien la Fiscalía reclama 26 años de prisión.

Un hombre será juzgado acusado de agredir sexualmente a las dos hijas, de 9 y 11 años, de la que era entonces su pareja sentimental, aprovechando los momentos en los que se quedaba a solas con ellas. La Fiscalía solicita para él una condena de 26 años de prisión al considerar que se trata de dos delitos continuados de abuso sexual a menores cometidos en un contexto de confianza y superioridad dentro del ámbito familiar.

Acusación y contexto familiar

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos se remontan a 2012, cuando las niñas convivían de forma estable con el procesado, que estaba casado con su madre. La acusación subraya que entre el hombre y las menores existía una relación de confianza y superioridad similar a la de un padre con sus hijas, lo que, a juicio de la Fiscalía, incrementa la gravedad de los hechos por la especial vulnerabilidad de las víctimas ante una figura de referencia adulta.

Aprovechamiento de la convivencia familiar

El relato fiscal sostiene que el acusado se valía presuntamente de las ocasiones en las que se encontraba a solas con cada una de las menores para mantener relaciones de carácter sexual y abusar de ellas. Estas situaciones se habrían repetido durante un periodo prolongado de años, siempre en el entorno doméstico compartido, lo que habría dificultado que las niñas pudieran escapar de los abusos o denunciarlos de inmediato al tratarse de un espacio que debía ser seguro para ellas.

La acusación describe que esta dinámica de abusos continuados habría tenido un impacto directo en el bienestar psicológico de las menores, generando trastornos y afecciones emocionales. Estos efectos son habituales en víctimas de agresiones sexuales en la infancia, especialmente cuando el presunto agresor es una persona cercana en la que se deposita confianza y que forma parte del núcleo familiar.

La Fiscalía califica los hechos como dos delitos continuados de abuso sexual a menor con prevalimiento, al entender que el acusado se habría beneficiado de su posición de superioridad y de la convivencia diaria para imponer su voluntad. Por cada uno de estos delitos, el Ministerio Público pide una pena que, en conjunto, suma 26 años de prisión para el procesado.

El juicio se celebrará en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante. Está previsto que la vista comience este martes a las 11:00 horas, momento en el que el tribunal escuchará la declaración del acusado, el testimonio de las víctimas y el resto de pruebas propuestas por las partes. A partir de ahí, la Audiencia deberá determinar si los hechos ocurrieron en los términos descritos por la acusación y, en su caso, fijar la eventual condena.