La huelga indefinida en la educación pública valenciana ha comenzado este lunes con una amplia movilización en las calles y cifras muy dispares sobre su seguimiento. Miles de personas han participado en las manifestaciones convocadas en València, Castellón de la Plana, Alicante y Elche para reclamar “una escuela pública de calidad” en una jornada que los sindicatos califican de histórica.
El paro afecta a la enseñanza pública no universitaria y están llamados a secundarlo cerca de 78.000 docentes, con incidencia sobre más de 800.000 alumnos en toda la Comunitat Valenciana. La Conselleria de Educación cifra el seguimiento general en el 47,01% hasta las 13.00 horas, mientras que los sindicatos elevan la participación a entre el 85% y el 95% con datos de las 12.00 horas.
La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha estimado la participación en las manifestaciones de este mediodía en más de 20.000 personas en València, 5.100 en Castellón, 12.000 en Alicante y 2.800 en Elche, unas cifras que reflejan el alcance territorial de la primera jornada de movilización docente.
Una protesta masiva en València
En València, la manifestación ha partido a las 12.07 horas de la plaza de Sant Agustí. Una hora después, todavía había manifestantes que no habían podido salir del punto de inicio por la elevada asistencia.
La marcha ha estado encabezada por una pancarta con el lema ‘Ja n’hi ha prou: menys burocràcia, menys ràtios, més salari, més plantilla y més valencià’. En ella han participado representantes de STEPV, CCOO, UGT y CSIF, sindicatos convocantes de la huelga, con el apoyo de ANPE, familias agrupadas en Fampa-València y la Confederación Gonzalo Anaya, además del Sindicat d’Estudiants.
Durante la protesta, estudiantes, docentes y familiares han coreado lemas como “Pels vostres fills estem ací”. También se han visto pancartas con mensajes como “La docència no pot ser supervivència”, “Docents cremats, futur apagat”, “La vocació no pot sostenir-ho tot” o “Amb la educació no se paga el lloguer”.
La manifestación ha concluido en la plaza de la Virgen, frente al Palau de la Generalitat, donde los portavoces sindicales han tomado la palabra.
Datos enfrentados sobre el seguimiento
La primera jornada de huelga ha dejado cifras muy distintas. La Conselleria de Educación ha situado la participación en el 47,01% hasta las 13.00 horas. A primera hora, Educación había cifrado el paro en el 23,96% hasta las 10.00 horas.
Los sindicatos sostienen, sin embargo, que el seguimiento ha sido muy superior. Según sus datos, entre el 85% y el 95% del profesorado se ha sumado al paro y en algunos centros solo han acudido los docentes incluidos en los servicios mínimos.
El portavoz de STEPV, Marc Candela, ha afirmado que la primera jornada está siendo “histórica e inédita” y ha reclamado a la Conselleria que se siente a negociar con propuestas “reales y efectivas”.
Desde CCOO-PV, Xelo Valls ha asegurado que el seguimiento está “desbordando” las previsiones y ha vinculado la movilización al “malestar e indignación” del profesorado. Por su parte, Maica Martínez, de UGT-PV, ha señalado que la huelga acabará cuando Educación “atienda las necesidades” planteadas para mejorar la escuela pública.
El representante de CSIF, José Seco, ha destacado que la protesta cuenta también con apoyo de familias y estudiantes y demuestra que se ha llegado a “una situación límite”.
Las demandas del profesorado
Las organizaciones convocantes plantean varias reivindicaciones: recuperación del poder adquisitivo, reducción de ratios, mejora de infraestructuras, refuerzo de plantillas, disminución de la burocracia, avance hacia una educación inclusiva “real” y fomento del valenciano en las aulas.
Las protestas han comenzado por la mañana con piquetes informativos y concentraciones en centros públicos. En el CEIP l’Albereda de València, con alumnado de diversas nacionalidades y necesidades educativas especiales, se ha leído un manifiesto para reclamar más atención, recursos específicos, bajada de ratios y mejoras en las instalaciones, como la climatización.
La Conselleria planteó la semana pasada en la Mesa Sectorial una subida salarial de 1.050 euros brutos anuales para todos los cuerpos docentes. La propuesta equivale a unos 75 euros al mes, con una aplicación progresiva a partir del 1 de enero de 2027. Los sindicatos la consideran insuficiente e irrisoria.
La Conselleria defiende el diálogo
La consellera de Educación, Carmen Ortí, ha reconocido que la situación “es compleja” y ha asegurado que mantiene los “canales de diálogo” abiertos con la intención de “llegar a acuerdos”.
Ortí ha señalado que la Conselleria quiere volver a sentarse en la mesa de negociación “lo más pronto posible”, antes incluso de la fecha prevista inicialmente para el 9 de junio.
El conflicto también se mantiene abierto por los servicios mínimos, especialmente en lo relativo al profesorado vinculado a la evaluación final y a la preparación de la PAU en 2º de Bachillerato. Los sindicatos han recurrido la resolución ante el Tribunal Superior de Justicia al considerar que son abusivos y generan incertidumbre.
Educación defiende que estos mínimos buscan garantizar el funcionamiento básico de los centros y proteger al alumnado en un momento clave del curso. El secretario autonómico de Educación, Daniel MacEvoy, ha apelado a la responsabilidad del profesorado y ha pedido que el alumnado no sea moneda de cambio.
La huelga indefinida queda abierta en plena recta final del curso. Su continuidad dependerá ahora de la evolución de las conversaciones entre sindicatos y Conselleria en los próximos días.



