La lana de oveja se abre paso como fertilizante en los campos valencianos

Ejemplo de shortcode con estilo
Agricultura autoriza su uso agrario bajo control técnico para aprovechar un residuo biodegradable y evitar su acumulación en explotaciones ganaderas

La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca impulsa el uso de lana de ovino-caprino como fertilizante en suelos agrícolas de la Comunitat Valenciana, una medida que busca valorizar este material biodegradable y ofrecer una salida útil a un producto que ha perdido demanda en la industria textil.

La Dirección General de la Industria y Cadena Agroalimentaria va a autorizar su utilización agronómica siempre que proceda de animales sanos y se gestione en condiciones controladas. La medida establece pautas técnicas para garantizar la protección de la salud pública, la sanidad animal y el medio ambiente.

La resolución contempla que la lana pueda emplearse en suelos agrarios de forma similar a otros productos orgánicos, como estiércoles, compost o materias biodegradables. Su capacidad de aireación, acolchado y retención de humedad permite que se mineralice lentamente y aporte nutrientes al suelo.

Una salida para un residuo ganadero

En los últimos años, la lana ha pasado de ser una materia prima básica para la industria textil a convertirse en un producto secundario con escaso valor comercial. Esta situación ha provocado su acumulación en explotaciones ganaderas, donde su almacenamiento indefinido supone un problema económico y de higiene.

En España se producen alrededor de 20.670 toneladas de lana al año, de las que la Comunitat Valenciana aporta cerca de 200 toneladas. Esta realidad afecta especialmente a la ganadería extensiva y a razas autóctonas como la oveja guirra.

El uso de lana en procesos de compostaje junto a estiércoles y otras materias orgánicas permite obtener un producto con características mejoradas. Agricultura plantea así una alternativa para evitar la acumulación descontrolada de este material y fomentar su aplicación en los suelos agrícolas.

Requisitos de origen, trazabilidad y aplicación

La utilización agronómica de la lana deberá cumplir requisitos relativos al origen del material, su manejo, la trazabilidad, el almacenamiento, el transporte y la aplicación al suelo. El objetivo es minimizar cualquier riesgo sanitario residual y garantizar un uso seguro y respetuoso con el entorno.

La lana deberá proceder de animales sanos y de explotaciones inscritas en el Registro General de Explotaciones Ganaderas, dentro de un marco técnico que permita aprovechar su potencial como sustrato orgánico sin comprometer la seguridad sanitaria ni ambiental.