La alcaldesa de València, María José Catalá, ha asegurado que sigue insistiendo en mantener una reunión con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para abordar el futuro del antiguo hotel Sidi Saler, un complejo turístico cerrado desde hace años y en estado de abandono, después de que hace más de un año ya solicitara ese encuentro sin obtener respuesta.
Catalá ha explicado que mantiene su planteamiento de que el Sidi Saler se convierta en un hotel sénior. A su juicio, esta opción es lo más factible dentro de la situación actual del inmueble, ya que la concesión vigente de Costas solo permite el uso hotelero y no contempla otros destinos. La alcaldesa ha subrayado que no se trata solo de una cuestión de voluntad política, sino de respetar el marco legal que establece la concesión actual para ese emplazamiento.
Limitaciones de la concesión y estado de abandono
Según ha detallado, el antiguo hotel no cuenta con concesión para otros usos, como podría ser una residencia, por lo que cualquier alternativa debe encajar en las condiciones impuestas por Costas. Dentro de ese marco, considera que recuperar la actividad hotelera, adaptada a un modelo sénior, sería la vía más realista para evitar que el edificio continúe deteriorándose y permanezca en la situación en la que se encuentra ahora.
Catalá ha recordado que ya solicitó en su momento una reunión formal al Ministerio para analizar estas posibilidades y que recientemente ha vuelto a insistir en esa petición. Ha señalado que el Ayuntamiento acudiría a ese encuentro acompañado por la asociación de vecinos de la zona, con la intención de que el barrio participe directamente en la definición del futuro del inmueble. Según ha destacado, los residentes reclaman que el edificio tenga un uso adecuado a su entorno, pero, sobre todo, que deje de estar abandonado y sin función alguna.
La alcaldesa ha lamentado que haya pasado más de un año sin recibir respuesta por parte del Ministerio. Ha afirmado que, en estas condiciones, se está haciendo muy difícil trabajar con el Gobierno de España, porque o no hay contestación o, cuando la hay, suele ser negativa. Para ilustrar esta situación ha recordado otros asuntos en los que, según ha señalado, también se han encontrado con la falta de avances, como el monumento de Sorolla o el soterramiento de Serrería.
Respeto a los vecinos
Catalá ha insistido en que, al menos, espera una respuesta por respeto a la asociación de vecinos y a los residentes que viven en el entorno del Sidi Saler. Considera que, si finalmente se celebrara la reunión con el Ministerio, sería muy positiva porque permitiría poner sobre la mesa las distintas posibilidades y las inquietudes de las partes implicadas. De este modo, se podría empezar a superar la actual situación de indefinición que pesa sobre el complejo, donde, en palabras de la alcaldesa, el Gobierno ni actúa ni permite que otros actúen.
En su opinión, el Ejecutivo central no está ejerciendo sus responsabilidades sobre esta instalación, pese a que, tras la última resolución judicial, es el competente en el mantenimiento del edificio y en la seguridad del entorno. Catalá sostiene que el Gobierno no está llevando a cabo las actuaciones que le corresponden y, al mismo tiempo, tampoco facilita que se impulsen alternativas para recuperar el espacio.
Catalá ha concluido que algo hay que hacer con el Sidi Saler y ha realizado un llamamiento al Gobierno de España para que deje de comportarse, según ha expresado, como el perro del hortelano, bloqueando cualquier avance mientras el antiguo hotel continúa cerrado y degradándose en un enclave de alto valor ambiental y vecinal.


