El sindicato mayoritario en la Policía Nacional, Jupol, ha denunciado la brutal agresión sufrida por un agente en València, unos hechos que califica de extrema gravedad y que, a su juicio, vuelven a poner de manifiesto el incremento de la violencia contra los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el abandono institucional que consideran que padecen los policías en España.
Según la denuncia presentada y los informes médicos a los que se hace referencia, el agente fue identificado claramente como policía nacional por su agresor antes de la agresión. El atacante se acercó a escasos centímetros de su rostro y, en tono desafiante, le preguntó: “¿tú eres el nacional?”, para acto seguido propinarle un puñetazo de gran violencia en la cara.
Este impacto le causó importantes lesiones, entre ellas un hematoma periocular, hemorragia ocular, abundante sangrado, daños dentales y una pérdida momentánea tanto de la visión como del equilibrio, lo que refleja la contundencia del golpe recibido.
Tras el primer ataque, el agresor no se detuvo. Continuó lanzando amenazas de muerte de gran gravedad contra el agente mientras intentaba acceder al interior de una bandolera en la que, según la denuncia, presuntamente buscaba un arma blanca. En ese momento, la intervención rápida de terceras personas resultó decisiva para contener la situación y, según subraya el sindicato, evitó que el episodio derivara en una tragedia todavía mayor, lo que refuerza la sensación de vulnerabilidad que denuncian los policías cuando se enfrentan solos a incidentes violentos.
Erosión del principio de autoridad
Desde Jupol han tachado de intolerable que un miembro de las fuerzas de seguridad pueda ser agredido de esta forma únicamente por el hecho de ser agente de la autoridad. Para el sindicato, este episodio no es un caso aislado, sino un ejemplo más de una tendencia preocupante en la que los delincuentes actúan con creciente impunidad y violencia frente a quienes se encargan de garantizar la seguridad de la ciudadanía.
A juicio de la organización, estos hechos evidencian que en España se ha erosionado gravemente el principio de autoridad, hasta el punto de que, según indican, muchos policías tienen ya la sensación de que portar la placa los convierte directamente en objetivo. Esta percepción, señalan, genera un clima de inseguridad entre los propios agentes y afecta a su labor diaria, al sentir que el respaldo institucional y legal no es suficiente para disuadir las agresiones.
Ante esta situación, Jupol insiste en que algo está fallando gravemente en el sistema de protección institucional hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El sindicato considera que la respuesta actual no basta para frenar el aumento de este tipo de ataques ni para garantizar que los policías puedan desarrollar su trabajo con las debidas garantías de seguridad y reconocimiento.
Condición de profesión de riesgo
Por ello, la organización ha reiterado su exigencia de que se reconozca de forma inmediata la condición de profesión de riesgo para la Policía Nacional, una reclamación que, según subrayan, llevan planteando desde hace tiempo para que se adapte la protección a la peligrosidad real de su trabajo. También piden un endurecimiento de las penas por agresión a agentes de la autoridad y la recuperación efectiva del principio de autoridad, con el objetivo de que los ataques a policías tengan una respuesta penal más contundente y disuasoria.
Jupol reclama además más medios materiales y humanos para mejorar la protección de los agentes, desde recursos de seguridad adecuados hasta un mayor número de efectivos, así como un apoyo institucional y político firme a la labor policial. Según sostiene el sindicato, solo con un refuerzo claro de los recursos y del respaldo público se podrá frenar la escalada de violencia que denuncian y garantizar que los policías nacionales puedan desempeñar su función con la seguridad y el respeto que consideran necesarios.



