La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha puesto en marcha esta campaña un ensayo en la Finca Sinyent para evaluar la eficacia y los costes de las mallas antipolinización como herramienta para combatir la ‘pinyolà’, uno de los principales problemas que afecta actualmente a los citricultores valencianos por la presencia de semillas en mandarinas y otros cítricos.
El estudio se desarrolla sobre variedades especialmente sensibles al semillado, entre ellas Nadorcott, Leanri y Orri, mediante la instalación de unas mallas de tramado especial diseñadas para impedir el paso de las abejas cuando intentan acceder a las flores. Según explican desde la organización agraria, el objetivo es minimizar la polinización cruzada y reducir así la aparición de semillas en los frutos.
El ensayo se lleva a cabo en colaboración con una empresa castellonense especializada en soluciones agrícolas innovadoras. La instalación de las mallas se realiza tanto manualmente, especialmente en parcelas donde no puede acceder maquinaria, como mediante un sistema mecanizado desarrollado específicamente para facilitar la colocación y retirada de las cubiertas sobre los árboles.
Desde AVA-ASAJA destacan que este sistema busca mejorar la operatividad en campo y reducir los costes de mano de obra, uno de los factores determinantes para que esta tecnología pueda implantarse de manera viable en las explotaciones citrícolas.
Según detallan, el tramado de la malla bloquea el acceso de las abejas al interior del cultivo, limitando así la polinización responsable de la formación de semillas, mientras que permite al mismo tiempo la aplicación de tratamientos fitosanitarios sin dificultad.
La problemática de la ‘pinyolà’
La aparición de semillas por polinización cruzada entre determinadas variedades constituye desde hace décadas una de las principales preocupaciones del sector citrícola valenciano. La presencia de semillas en frutos que el mercado demanda sin ellas reduce el valor comercial de la producción y repercute directamente en la rentabilidad de los agricultores.
En este contexto, AVA-ASAJA y otras entidades agrarias han trasladado en los últimos años distintas propuestas a la Conselleria de Agricultura para limitar la polinización cruzada entre plantaciones de cítricos. Entre las medidas planteadas figura la solicitud de ayudas públicas destinadas a financiar sistemas de mallado antipolinización y otras herramientas orientadas a reducir el impacto económico del problema.
Reclaman ayudas para implantar el sistema
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subrayó que «el sector necesita soluciones eficaces y económicamente viables para afrontar un problema histórico que afecta directamente a la rentabilidad de muchas explotaciones citrícolas».
Asimismo, explicó que el ensayo pretende aportar datos objetivos sobre la funcionalidad de las mallas, su capacidad real para evitar el semillado y los costes derivados de su implantación.
Aguado también reclamó apoyo económico por parte de las administraciones para facilitar la implantación de este tipo de sistemas de protección, especialmente en las variedades más sensibles a la polinización cruzada.


