El Fertiberia Puerto de Sagunto vuelve a la Liga Asobal dos años después tras vencer por la mínima a la Fundación Agustinos Alicante (18-17) en una final dramática disputada en el Pabellón Port de Sagunt, donde las paradas del portero Dani Martínez resultaron determinantes para asegurar el ascenso.
El encuentro arrancó con una atmósfera de máxima tensión e ilusión en la grada, impulsada por la conocida Marea Rojiblanca, que llenó el pabellón y convirtió el choque en una auténtica fiesta del balonmano. Sin embargo, sobre la pista el inicio fue muy cerrado: la defensa de Agustinos se mostró muy sólida, el meta Mendieta encadenó tres intervenciones de mérito y Ruiz erró un lanzamiento de siete metros que aumentó la inquietud local.
En ese contexto táctico tan denso, con ataques atascados y mucho respeto entre ambos bloques, Jiménez abrió el marcador para el conjunto alicantino y Martín de Bolaños firmó el empate. Durante los primeros cinco minutos apenas se vieron goles, reflejo de la intensidad defensiva y de la importancia de cada decisión. Los porteños no se pusieron por delante hasta el minuto 7, cuando un tanto de Pozzer situó el 3-2 en el marcador, y poco después Pelko amplió la renta a dos goles, primera ventaja clara para el equipo local.
Con el paso de los minutos, Fertiberia fue imponiendo su ritmo. Dani Martínez empezó a aparecer bajo palos con intervenciones de mucho nivel y Ruiz se rehízo del penalti fallado transformando los siguientes lanzamientos desde los siete metros. Esa combinación de seguridad defensiva y eficacia en los penaltis dio a los rojiblancos una renta de cuatro goles (8-4), que dejó tocado anímicamente a Agustinos, incapaz de superar los cuatro tantos durante varios minutos pese al tiempo muerto solicitado por su técnico, Alejandro Carrillo.
El Fertiberia administraba el choque a su conveniencia, llevando el partido al terreno que más le interesaba, con posesiones largas y una defensa que limitaba las opciones alicantinas. Ante cualquier conato de reacción visitante, el cuadro local buscaba frenar el impulso rival. Así ocurrió en el minuto 25, cuando con 10-6 en el luminoso el técnico local pidió tiempo muerto para cortar el pequeño arreón de Agustinos y reorganizar la estructura defensiva.
Remontada de Agustinos antes del descanso
La exclusión de dos minutos a Urruzola cambió el guion del tramo final del primer acto. Con superioridad numérica, el equipo alicantino encontró en Maho Soso su principal referente ofensivo y aprovechó las dudas del Fertiberia para recortar distancias. La primera parte se cerró con un 11-9 que dejaba la final completamente abierta, mientras la afición desplazada de Agustinos se hacía notar desde la grada al grito de ‘sí se puede’, reforzando la sensación de que el partido aún podía girar.
Tras el paso por vestuarios, el gol volvió a cotizarse al alza y el marcador permaneció congelado durante casi cinco minutos, prueba del respeto mutuo y de la fortaleza defensiva de ambos. De nuevo fue Agustinos quien golpeó primero, otra vez con un tanto trabajado de Maho Soso que acercó a los visitantes. Novais reaccionó de inmediato para Fertiberia, pero el equipo de Carrillo salió mejor en la reanudación, más agresivo en defensa y con mayor precisión en ataque, hasta dejar la desventaja en un solo gol.
Con 13-12 en el marcador, el encuentro entró en una fase de máxima igualdad, con los dos conjuntos jugando durante un minuto y medio con un jugador menos. En ese tramo apareció la versión más brillante de Dani Martínez, que evitó el empate al detener un peligroso contraataque lanzado por Maho Soso. Cada parada del guardameta valenciano se convertía en un impulso anímico para los suyos, que lograban resistir el empuje de Agustinos.
El técnico visitante volvió a detener el cronómetro en el minuto 49, con 15-14, en busca de nuevas soluciones ofensivas. Pero el Fertiberia supo gestionar la ventaja en el tramo decisivo, manteniéndose dos goles por delante (16-14) a falta de diez minutos. Pese a esa mínima renta, la sensación general era que cualquier error podía cambiar el signo de la final, y el conjunto alicantino daba muestras de tener fuerzas para intentar la remontada hasta el último segundo.
En el desenlace, el intercambio de goles y las defensas al límite llevaron el partido a un final de infarto. El Fertiberia alcanzó el 18-16, pero Reinante redujo la distancia desde los siete metros en los instantes finales (18-17), dejando todo preparado para un último ataque de máxima tensión. De nuevo emergió la figura de Dani Martínez, que con una parada clave en el último suspiro garantizó la victoria y certificó el regreso del Puerto de Sagunto a la élite del balonmano nacional.
Pese a la derrota, la Fundación Agustinos Alicante conserva una segunda oportunidad de ascender a la Liga Asobal mediante una eliminatoria de promoción frente al antepenúltimo clasificado de la categoría, por lo que todavía mantiene vivo su objetivo de subir tras haber competido de tú a tú en una final que se decidió por detalles.
En el plano individual, por parte del Fertiberia Puerto de Sagunto destacaron las actuaciones de Ruiz, máximo goleador local con cinco tantos y clave desde los siete metros tras su primer error, así como las aportaciones ofensivas de Olivares y Novais, ambos muy presentes en los momentos decisivos. En Agustinos sobresalieron los cuatro goles de Quiles, la dirección de Jiménez y el peso ofensivo de Reinante y Maho Soso, que lideraron la reacción visitante en los momentos más complicados del encuentro.
El marcador parcial reflejó la igualdad progresiva del choque: 1-1, 4-3, 6-4, 9-4, 10-6 y 11-9 al descanso; y después 12-10, 13-12, 14-13, 16-14, 17-15 y el definitivo 18-17. El duelo, seguido por más de 2.000 espectadores, estuvo marcado por las exclusiones, que condicionaron varias fases de juego: Urruzola, Novais y Teixidor vieron sanciones temporales en el cuadro local, mientras que Ponce fue excluido en el lado alicantino, decisiones que influyeron en los parciales pero no alteraron la superioridad del conjunto rojiblanco en los momentos clave.
Con este triunfo, el Fertiberia Puerto de Sagunto culmina un ciclo de dos años fuera de Asobal y certifica un ascenso construido desde la solidez defensiva, el apoyo de su afición y la inspiración bajo palos de un Dani Martínez que se convierte en uno de los grandes protagonistas de la temporada para el club.



