Paco Roca denuncia el plagio de un cartel suyo y alerta del uso indebido de la IA

Ejemplo de shortcode con estilo
Según el dibujante, el parecido entre su cartel y la imagen utilizada para la Feria del Libro de San Martín de la Vega es tan evidente que provoca incluso cierta incredulidad

El dibujante valenciano Paco Roca ha denunciado el plagio del cartel que realizó para la 60 Fira del Llibre de València, después de que los organizadores de la Feria del Libro de San Martín de la Vega 2026 (Madrid) utilizaran una imagen que, según el autor, reproduce de forma evidente su obra original mediante herramientas de inteligencia artificial.

Aunque el cartel presuntamente plagiado ya se ha retirado de la promoción del evento madrileño, Roca ha explicado que el caso se ha puesto en conocimiento de la entidad de gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual Vegap. Corresponderá ahora a esta entidad decidir los pasos a seguir, lo que podría incluir desde requerimientos formales hasta otras acciones para defender los derechos del autor, en función de la valoración jurídica que se haga del caso.

Plagio y riesgos de la inteligencia artificial

Según el dibujante, el parecido entre su cartel y la imagen utilizada para la Feria del Libro de San Martín de la Vega es tan evidente que provoca incluso cierta incredulidad. A su juicio, el plagio resulta tan claro que llega a causar risa, precisamente porque no se trata de una coincidencia casual ni de una inspiración lejana, sino de una reproducción que, en su opinión, vulnera de forma directa sus derechos de autor.

Roca subraya que el problema no se limita a la similitud de la imagen, sino al proceso que hay detrás. Considera especialmente grave que una administración pública, en este caso un Ayuntamiento, encargue o dé el visto bueno a una pieza gráfica generada con herramientas de inteligencia artificial que se basa en una obra ya existente sin autorización. Para el autor, el uso de estas tecnologías no exime de responsabilidad a quienes las contratan o validan, ya que deben asegurarse de que respetan la propiedad intelectual.

El historietista insiste en que detrás de un cartel institucional suele haber un estudio de diseño, un departamento de grafismo municipal o alguna persona que toma decisiones concretas sobre la imagen que se quiere obtener. En este contexto, interpreta que alguien, con una clara intención de aproximarse a su trabajo, habría indicado a la herramienta de IA que generara una ilustración muy similar a su cartel para la Fira del Llibre, utilizando esa obra como referencia directa.

Instrucciones precisas

De este modo, explica que la imagen cuestionada no surge de forma aleatoria ni espontánea a partir de la herramienta, sino que responde a instrucciones precisas que buscan replicar una creación previa. En su opinión, este punto es clave para entender por qué se trata de un plagio y no de una simple inspiración: se habría partido de un ejemplo concreto, su cartel, para obtener un resultado que reproduce sus elementos esenciales.

Roca añade que en su caso el plagio es muy reconocible y relativamente fácil de detectar, lo que le ha permitido reaccionar y denunciar los hechos. Sin embargo, considera muy probable que existan muchos otros autores cuya obra se esté utilizando con IA de forma menos evidente, sin que sean conscientes de ello. En estos casos, el uso indebido puede pasar desapercibido o camuflarse bajo variaciones más sutiles, lo que complica que haya denuncias o reclamaciones.

A partir de esta experiencia, el dibujante cree que situaciones como la vivida deberían servir de advertencia para quienes recurren a la inteligencia artificial en encargos gráficos o creativos. Recuerda que quienes utilizan estas herramientas corren el riesgo de incorporar, sin saberlo o sin comprobarlo, elementos protegidos de otros autores, incurriendo en un uso denunciable de esas obras.

Para el autor, este caso ejemplifica los conflictos que pueden surgir cuando se emplea la IA generativa sin controles suficientes ni respeto por la propiedad intelectual. Por ello, insiste en la necesidad de extremar la prudencia antes de aprobar materiales gráficos generados con estas tecnologías y de asumir que la responsabilidad última recae en quienes deciden utilizarlas y difundir sus resultados en campañas públicas o institucionales.