La Unió Llauradora ha reclamado a la Generalitat Valenciana la puesta en marcha de un plan urgente frente a las parcelas agrarias abandonadas, infrautilizadas o sin mantenimiento adecuado, al considerar que generan riesgos fitosanitarios, ambientales y territoriales que afectan tanto a explotaciones profesionales como al interés general.
Según defiende la organización agraria, la Comunitat Valenciana arrastra desde hace años un proceso de abandono progresivo de la actividad agraria en determinadas zonas y cultivos debido a factores como la baja rentabilidad, el envejecimiento de los titulares de explotaciones, la falta de relevo generacional o la fragmentación parcelaria. Sin embargo, la entidad centra especialmente el foco en aquellas parcelas cuyo estado provoca consecuencias negativas sobre terceros.
Entre los principales problemas detectados, Unió señala la proliferación de plagas y enfermedades vegetales, la expansión de malas hierbas y especies invasoras, el incremento de costes para las explotaciones colindantes, la pérdida de eficacia de los controles fitosanitarios colectivos y el aumento del riesgo de incendios, especialmente en áreas de interfaz agrícola-forestal.
Riesgos fitosanitarios y ambientales
La organización recuerda que existe base jurídica suficiente tanto en la normativa europea como en la estatal y autonómica para que las administraciones actúen ante situaciones objetivas de riesgo fitosanitario, degradación territorial o peligro ambiental.
En este sentido, menciona herramientas legales como el Reglamento Europeo de Sanidad Vegetal, la Ley estatal de Sanidad Vegetal o la Ley de Estructuras Agrarias de la Comunitat Valenciana, entre otras disposiciones que permitirían intervenir ante parcelas abandonadas con impacto sobre el entorno.
Además, la Unió considera necesario superar el actual modelo basado únicamente en denuncias particulares y avanzar hacia un sistema preventivo y coordinado apoyado en herramientas tecnológicas de monitorización territorial, teledetección, SIGPAC y sistemas de información geográfica.
Un protocolo autonómico y detección temprana
La propuesta plantea la elaboración de un protocolo autonómico específico con criterios homogéneos para identificar y gestionar situaciones de riesgo fitosanitario, proliferación de vegetación invasora, peligro de incendios o degradación funcional del suelo agrario.
También reclama la creación de un mecanismo estable de detección temprana y actuación preventiva que permita identificar parcelas problemáticas antes de que los daños se consoliden o se propaguen.
Entre las medidas planteadas figuran además la habilitación de un canal simplificado de comunicación de incidencias, protocolos de coordinación entre Generalitat y ayuntamientos, actuaciones inspectoras prioritarias y mecanismos de ejecución subsidiaria cuando exista incumplimiento de obligaciones.
La organización agraria apuesta igualmente por activar instrumentos como bancos de tierras, cesiones voluntarias, arrendamientos agrarios o fórmulas de gestión agrupada para recuperar terrenos abandonados y favorecer su aprovechamiento.
Seguimiento técnico y protección del territorio
La Unió propone además la creación de un grupo técnico estable de seguimiento con participación de la administración autonómica, entidades locales y organizaciones profesionales agrarias representativas.
A juicio de la organización, el abandono de parcelas ya no puede abordarse únicamente como una cuestión privada vinculada a la propiedad, sino como un problema de interés público relacionado con la sanidad vegetal, la prevención de incendios, la seguridad territorial y la protección de la actividad agraria profesional valenciana.


