Thierry Rendall se despide del Valencia tras siete años: ‘Mi ciclo ha llegado a su fin’

Ejemplo de shortcode con estilo
Thierry Rendall confirma que no renovará con el Valencia tras siete años en el club. El lateral portugués repasa una etapa marcada por lesiones, altibajos y la inestabilidad institucional.

Thierry Rendall ha confirmado que no renovará su contrato con el Valencia y que pondrá fin este verano a una etapa de siete años en el club. El lateral derecho portugués explicó que siente que su ciclo como valencianista ha terminado y que su decisión llega tras una temporada complicada a nivel físico y colectivo.

En una entrevista en la que repasó su situación, Rendall reconoció que esta campaña nunca llegó a encontrarse cómodo físicamente. Recordó que en abril sufrió una lesión contra el Mallorca que le obligó a parar y que incluso recurrió a un fisioterapeuta fuera de la ciudad para intentar llegar en condiciones a los últimos partidos. Su intención, subrayó, era cerrar este ciclo sobre el césped y no desde la enfermería.

El defensa detalló que el gran punto de inflexión fue la grave lesión de ligamento cruzado que sufrió anteriormente. Explicó que, tras una dolencia de este tipo, lo habitual es ir acumulando minutos poco a poco para recuperar sensaciones, pero en su caso el proceso fue más brusco. Según relató, habló con el entrenador sobre la necesidad de adaptación, aunque terminó jugando dos partidos saliendo desde el banquillo y fue titular en el tercero. A partir de ahí empezó a ganar ritmo, se sintió con más confianza y sin dolor en la rodilla, justo antes de que una lesión en los isquiotibiales frenara de nuevo su progresión.

Una etapa marcada por la exigencia y la inestabilidad

Más allá de la última temporada, Thierry Rendall hizo balance global de sus años en el Valencia. Admitió que no ha sido una etapa sencilla por la dimensión del club y por la presión constante que rodea a la entidad. Subrayó que el Valencia es una institución muy grande en el fútbol español y que en los últimos años ha atravesado un periodo de inestabilidad, con cambios frecuentes de caras y entrenadores, una circunstancia que complica alcanzar la regularidad tanto a nivel individual como colectivo.

El lateral recordó que su mejor momento llegó con José Bordalás en el banquillo y, posteriormente, con Gennaro Gattuso, cuando se sintió especialmente bien sobre el campo y arropado por la afición. Sin embargo, lamentó haber estado marcado por la etiqueta de jugador de cristal debido a las continuas lesiones. Pese a ello, insistió en que siempre intentó darlo todo por el club y competir al máximo cada vez que pudo participar.

Rendall también se detuvo en lo que ha supuesto para él vivir y jugar en la ciudad. Describió Valencia como un lugar increíble para desarrollar su carrera y destacó la forma de ser de la afición. A su juicio, el seguidor valencianista es muy exigente en lo deportivo, pero al mismo tiempo muestra un trato cercano y amable en la calle, incluso en los momentos más delicados para el equipo. Para el jugador, ese apoyo fuera del estadio actúa como un impulso adicional cuando la situación deportiva no acompaña, y por ello aseguró que solo guarda recuerdos positivos de sus años como valencianista.

En el plano colectivo, el portugués valoró que, pese a llegar con opciones a la última jornada de clasificarse para la Liga Conferencia, la temporada ha sido mala como equipo. Consideró que uno de los errores fundamentales fue no fijar un objetivo claro desde el inicio del curso. Señaló que, aunque hubo cierta inversión por parte del club y la intención era sumar el mayor número posible de puntos y acabar lo más arriba posible en la tabla, faltó una meta concreta que sirviera de referencia para todo el vestuario.

Rendall opinó que en un club del tamaño del Valencia es imprescindible marcar desde el principio una hoja de ruta deportiva nítida, algo que, en su opinión, no se produjo. Esa ausencia de rumbo, unida al contexto institucional, contribuyó a que el equipo no encontrara la estabilidad necesaria para competir con continuidad durante toda la campaña.

El defensa fue especialmente crítico con la inestabilidad que rodea al club. Apuntó que existe un ambiente tóxico entre la afición y la directiva que esta temporada se ha extendido también a la relación con los jugadores. Reconoció que esta tensión permanente es perjudicial para el rendimiento del equipo, aunque asumió que la plantilla también tiene parte de responsabilidad y que los futbolistas son quienes pueden cambiar la dinámica sobre el campo.

A pesar de este clima, Rendall quiso poner en valor el compromiso de la afición. Destacó que en cada partido en casa, independientemente del día, el equipo cuenta con más de 40.000 personas en el estadio. Describió esa atmósfera como una sensación increíble y un respaldo que, a su juicio, ha sido una constante incluso en las campañas más irregulares.

Con su salida ya definida, el lateral se marcha con la sensación de haber vivido una experiencia intensa y compleja, en la que se han mezclado buenos momentos deportivos, periodos marcados por las lesiones y la permanente exigencia de un club sometido a un contexto inestable. Su despedida cierra un capítulo largo en el Valencia y abre una nueva etapa en su carrera lejos de Mestalla.