El grupo BDSLab del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València, en colaboración con médicos del Servicio de Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana, ha desarrollado una herramienta basada en inteligencia artificial diseñada para mejorar la gestión de las llamadas a emergencias médicas realizadas al 112.
Esta solución tecnológica se apoya en modelos predictivos que analizan, de forma conjunta, distintas fuentes de información generadas durante cada llamada. El objetivo es ayudar a los profesionales a decidir con mayor rapidez y precisión qué incidentes deben revisarse antes y qué recursos sanitarios son los más adecuados en cada caso, reduciendo tiempos de respuesta y posibles errores de clasificación.
La herramienta tiene en cuenta el motivo principal de la llamada, los datos clínicos de las personas implicadas en la emergencia, la descripción del caso escrita por el operador y la información contextual de la comunicación. Con estos elementos, el sistema propone automáticamente la prioridad de revisión del incidente por parte del personal sanitario de emergencias, ofreciendo una recomendación que se suma al criterio del operador humano.
Según explica el responsable del grupo BDSLab-ITACA, Juan Miguel García Gómez, la solución se ha concebido como una IA capaz de predecir el riesgo vital del paciente, el grado de demora aceptable y la jurisdicción a la que corresponde la llamada. Estas tres variables se traducen directamente en un nivel de prioridad de la emergencia. Después, ese nivel se compara con la prioridad asignada inicialmente por el operador del 112 y, si hay discrepancias, el caso queda marcado para una revisión preferente por parte del personal sanitario del servicio de emergencias.
Formacion y validacion en el entorno asistencial
La tecnología fue presentada durante una jornada de formación dirigida al personal del Servicio de Emergencias Sanitarias, en la que se mostró cómo integrar la herramienta en el trabajo diario de gestión de llamadas. En este proceso, la experiencia operativa del equipo médico fue clave para ajustar el sistema a las necesidades reales de los profesionales que atienden las urgencias.
En la validación tecnológica y funcional de la herramienta participó también el equipo de tecnologías de la informacion del servicio de emergencias, que revisó tanto la integración técnica como el comportamiento del sistema en situaciones reales de coordinación sanitaria. Este trabajo conjunto permitió comprobar que la IA puede incorporarse al flujo de trabajo existente sin interrumpir los procedimientos habituales de atención.
Para facilitar su implantación práctica, el proyecto se desarrolló en colaboración con la empresa Omda, propietaria de la plataforma CoordCom de información y comunicaciones del 112. La nueva herramienta de inteligencia artificial se integró en esta plataforma, lo que permite que las recomendaciones sobre el nivel de prioridad se muestren directamente en el mismo entorno que ya utilizan los operadores. De esta forma, se evita la necesidad de emplear aplicaciones paralelas y se favorece una adopción más rápida.
Como linea futura, García Gómez destaca que uno de los aspectos diferenciales de esta tecnología es su capacidad de adaptación a distintos servicios de emergencia y de coordinación sanitaria. Para avanzar en esta dirección, el equipo está colaborando con consorcios europeos que agrupan a clinicos y empresas, con la idea de evolucionar hacia una solucion global que pueda aplicarse en diversos sistemas de salud y centros de coordinación de emergencias.


